domingo, septiembre 02, 2007

Todo lo que no

“Todo lo que no”- examen final de composición de Abel Paul- Conservatorio de Ámsterdam-
24/05/07
Estuve en el examen final de un compositor español llamado Abel Paul. El concierto fue la presentación del escritorio de un compositor, el escritorio de Abel. Se escucharon borradores, estudios, trozos de pieza desechados, bosquejos, así como también algunas piezas acabadas, como la pieza para ensamble de cámara y soprano que lleva justamente el nombre de “Unfinished”.
El concepto de proceso- de inacabado- se hizo presente de muchas maneras diferentes a lo largo de la noche: por ejemplo en "Mecánica de vuelo" una pieza para piano (en realidad para "pianista"), el intérprete desliza sus manos sobre el teclado pulsando solo algunas de las tantas notas que están escritas en la partitura; el tocar del pianista es constante, mientras que el sonido eventualmente se escucha o no.
Otro de los temas presentes en este “cuaderno de compositor” y relacionado con la idea de proceso, de inacabado, fue la reflexión acerca de la idea de adentro y el afuera de una obra, presentadas como contrapartidas inseparables a la manera de un bajo relieve. Los conceptos de adentro y afuera fueron trabajados desde distintos ángulos a lo largo de la noche: adentro y afuera de la tradición, adentro y afuera del escenario, tocar adentro y afuera de los instrumentos musicales, adentro y afuera del rango audible, adentro y afuera de lo que es una obra terminada.
La periferia de la música, “el afuera”, como por ejemplo el aire de los vientos, el ruido de los arcos de los violines, el sonido de los pedales del piano, se contraponen a las cuidadas texturas instrumentales compuestas por Abel, o “el adentro” del instituido mundo clásico.
El adentro y el afuera también del escenario, con sonidos inesperados de músicos tocando en bambalinas crearon no solo cierta sorpresa sino nuevas relaciones gramaticales entre los instrumentistas ubicados en ambos espacios: lejos/cerca, fuente /eco, nítido/borroso. ¿Vacío el adorno o adorno el vacío? es el sugestivo título de una de las piezas para ensamble presentadas en el concierto.
El concierto funciono como un museo: fue el lugar donde encontrar todas estas obras inacabadas, en proceso de composición o tal vez de extinción. Me gusta pensar que todos estos trozos de piezas se terminan de construir en la imaginación de la audiencia, como parte última del proceso de la composición.

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