miércoles, septiembre 13, 2017

I love you - notas de programa


Estoy escribiendo una pieza, work in progress, para Yayo Orias Diz y Alu Montorfano.
Aquí algunos textos sobre ella. Tuvimos nuestro primer concierto en Febrero pasado, en Barcelona, y ahora la segunda edición va a ser en Bs As, esta vez en una version para guitarra y cinta...

I love you – work in progress (2016)
para tape, diapositivas, flauta y guitarra y ventilador (ufa! si, otra vez!!)

 Encontré unas diapositivas de la década del 70 en un mercado en Holanda (son hermosas!!, sin gente, perros, tortas ni salvavidas chillones). Las diapositivas muestran una casa en refacción, vacía: empapelado rasgado, tachos de pintura, instalaciones eléctricas, desperdicios…  La historia detrás estas fotos es para mi desconocida. También la casa y sus habitantes. Posiblemente sea gente de la década del 70 en un pueblo del sur de Holanda., cerca de Nijmegen, lugar donde encontré estas fotos (ja ja ja! pensándolo mejor prefiero quedarme con la duda eterna!)



Algunas de las grabaciones que uso en esta obra son  también encontradas (si, si, si, todo es encontrado... no saben el trabajo que es trabajar con materiales ajenos!!!!). Son audios de un chico componiendo una canción de amor, que como una película del pasado, dialoga con la guitarra en vivo y de una canción mas acabada en el presente. Es propiamente música de cámara, de una cámara que no existe mas, pero que sin embargo vuelve en forma de emociones actuales.
El pasado y el presente dialogan en contrapunto proponiendo un tiempo rugoso, iterado. La música, como el corazón, poco sabe de pasado y presente. (y bué, a la final me salió la poesía)

viernes, junio 23, 2017

Out Loud is back

Out loud is a music piece in the shape of a strainer where most of the sounds have gone away. The main composing was intentionally erased and only the leftovers survive: the unwanted, the declassed sounds.

I say voiceless: I don’t want to write one more piece. 



The ensemble play the written music in "silent mode". Gestures without sounds


The music vanishes and we are facing its remains: breaths, movements, mistaken notes, eye-contact. As if it were junk spread on the beach, this “new piece” invites to draw the shape of a missing party from the waste. 
This image contains SPOILERS!
Only one real note is played at the very end!

And the no-piece becomes a piece! Hard to escape the void.

The music is defined for what it is omitted instead of for what it shows,
like a post-Cage experiment reloading the forgotten sounds.
 

I write a silent piece with a lot of notes. 


To be played in silent mode... a couple of accidental sounds are welcome!


The musicians and the audience are still there, occupying the hall, facing a full nothingness a bit silly. Both audience and musicians are repeating its concert rituals with the hope of recovering some sense.


Tired of being told…
Tired of solfège…
Tired of abstraction
Talk to me in my face!




The ensemble conform a half circle on stage keeping eye-contact one with another.



The musicians are asked to play the shell of the egg, better said the air around the egg and the trombone returns the notes from the outside in, blowing comebacks. 




The whole choreography of the piece, able to be written in a napkin.
Click to enlarge ( a big napkin, though)


Hopefully the audience laughs, filling the air around like a breath of spring.


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The first version of this piece was written for Aleph Ensemble, France, in 2013 for violin, violoncello, piano and percussion. It lasts only one minute! Even Out loud is a piece basically to be seen, I 've got an audio recording of the concert that I find very interesting.  The recording of a silent piece is acknowledging all the sounds around the piece, so it is possible to hear everything except for what is written in the score.
Listening to the audio follows somehow the same logic of building sense for what is around instead of for what is shown. Listen to Out loud maximun volume!



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I am working know on a second version, a bit longer (3 minutes!) for the New Mexico Ensemble, for violin, violoncello, percussion plus accordion and trombone.




lunes, abril 03, 2017

La realidad se supera a si misma

Thomas Hirschhorn, es un artista suizo super interesante que hace monumentos estéticos con latas descartables, cinta de pegar, sillas de plástico, etc. Bombástico (como dicen en ingles) y precario.  Magnificente y pobre a la vez. Inquietante. 
Aquí una de sus obras que me llamo la atención.

Thomas Hirschhorn -Proyecto Dislocación
Made in Tunnel of Politics - Kunstmuseum Bern
Thomas Hirschhorn -Proyecto Dislocación
Made in Tunnel of Politics - Kunstmuseum Bern


Cerca de la casa de mi hermana en Buenos Aires encontré "esto" en la calle. Chupate esta mandarina, Hirschhorn, la realidad siempre supera al arte y más en la Argentina, donde la realidad está tan magnificada que el arte se vuelve una cosquilla extravagante en la furia de los días. 

Auto rojo - Olleros y Forest - Abril 2017
Auto rojo - Genio desconocido, probablemente viva en la zona. 



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sábado, febrero 25, 2017

Música trans género

Estuve viendo algunas  películas de cine de Hong Kong y Taiwan y sentí que me estaban hablando a mi, directamente y a mi medida. Tan lejos y tan cerca, quien diría!

Pienso en "In the mood of love" de Wong Kar-wai, un culebrón donde no pasa nada y pasa todo. 
Lo que me gusta de la película, mas allá de la narrativa, la temporalidad, y mil etcéteras que dan para escribir una tesis, es el ojo que tiene el director, Wong Kar-wai, para hacer hermoso el caos y el desorden: un basural, la pequeña habitación de una pensión, el marco de una puerta; todo se transforma en un escenario esteticista donde se desarrolla este amor prohibido.

Pienso también en Bye bye Dragon Inn, de Tsai Ming-liang,  con su estética refinada de lo casual: la maravilla de la gotera, el asombro del callejón de basura, la visión irreal del cine desvencijado. Me imagino al director de fotografía horas y horas estudiando el filtro verde pálido para mostrar el piso sucio en todo su explendor: es una película decididamente estética.

Y es ahí donde resuenan estas ideas en mi la música, la que escribo pero sobre todo la que quisiera escribir, magnificado por esta ventana del cine oriental.



A mi me atrae lo precario, tal vez porque la precario ha sido siempre un estado de vida para mi. Nací en Argentina, un lugar donde todo esta atado con alambre, como nos gusta tanto decir. A nivel familiar, tenemos una larga historia de fragilidades, desvencijamientos y desvanecimientos. Ambos contextos no sin falta de gracia y de humor, que es lo que siempre nos salvo de cosas peores como la locura o el aburrimiento.

Debo reconocer que la cosa precaria, un poco así nomas, me gusta. Con respecto a la música, siempre acabo en una situación donde "precarizo" mis producciones: termino cargando 12 ventiladores en una bicicleta, transportando una colección de linternas mágicas en un viaje interoceánico, llevando un espejo en el tren de Amsterdam a Utrecht escondiéndome del guarda. Todo medio roto, medio viejo, a punto de romperse. Siempre encuentro cómplices y diversión, me resulta bastante fácil compartir estas "aventuras". 
Si soy sincera, debo decir que al final del día me da bronca, angustia y desazón cada vez que me meto en una de estas situaciones, pero inevitablemente  lo sigo haciendo, como si tuviera una relación fatal con mis materiales. Creo que hay algo de tipo psicoanalítico en estas decisiones.

Me siento cómoda en un estado de las cosas donde siempre estoy tomando el tren en el ultimo segundo. Paradójicamente nunca perdí un vuelo, un tren, una clase, never. Pero no estoy midiendo la efectividad sino la adrenalina que parece que necesito para hacer las cosas. Parece que necesito agregarle misterio e intensidad a los actos sencillos de la vida. Extreme emotion seaker, me ladró un ex-novio una vez. Si, tal vez, pero no del drama griego, pero si de la pequeña cosa.  

Volviendo al cine, me da paz y visión ver estas películas. Interpreto este cine como una forma de elaborar la precariedad desde el absoluto control, y así, siguiendo este camino, tengo la esperanza de suavizar algunos cortocircuitos en mi obra y tal vez en mi vida. Ja, ja, ja, todo suena muy diván, sí, me doy cuenta.

Mas allá de internarme en un psicoanálisis de la banalidad y mis pequeñas estrategias de supervivencia, o mejor dicho de diversión existencial, me interesa mas reflexionar sobre los materiales musicales que utilizo y por que. (A ver Ceci si podemos darle una vuelta de tuerca a todo esto porque me está cansando esto de ir con un ventilador a todas partes).


Que es lo que me va a salvar de la precariedad? La eficiencia. Llevar la precariedad al punto de obsesión férrea, documentar la falta hasta que sobre, extenuar la fragilidad con rigor. Esta es mi mi estrategia. Será verdad? En el cine funciona. 


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 Concierto espontáneo a través de la ventana de mi habitación en Temperley