sábado, noviembre 19, 2016

Asi nomás

Acabo de terminar una pieza para Alu Montorfano y Yayo Díaz, guitarra y flauta que se llama "I love you". Ellos son dos compatriotas viviendo en España y Francia, respectivamente (yo en Alemania, en fin lo geográfico cada vez significa menos, no?)
Es una obra muy linda (ja ja ja! estoy encantada!) para los instrumentos en vivo, tape, diapositivas y mi actor fetiche de los últimos años, un ventilador.
Decidí pasarme al formato digital y reemplazar los proyectores de diapositivas por un video con audio digital también. Me dije, basta de vintage, de melancolía y de "viejazo". Vamos pa´delante!! Basta de la frase "cuando yo era chica", ya sos una cincuentona, es hora de mirar al futuro! 

Hoy hablando con Alu por teléfono, no le llevó mas que cinco minutos convencerme para volver a los proyectores análogos y al reproductor de casete para el audio. Tenemos nueve diapositivas en nueve proyectores! Como diría mi mamá, nos damos todos los gustos!
Y yo, respiré aliviada, volviendo a la horma de mi zapato. 
Que voy a hacer! Me gusta el rancho!

Me recuerda una anécdota de la familia de mi papá, allá lejos y hace tiempo en Tandil, provincia de Buenos Aires. Mi abuela Estela, nacida en 1912 quedó viuda muy joven, a cargo de tres hijos. Muy humilde, hija de inmigrantes, sacó a la familia adelante gracias a una maquina de coser Singer que le regaló Evita y finalmente mi papá pudo estudiar en la universidad y recibirse de contador. ESta es otra historia.

Recuerdo cuando era chica y visitábamos a mi abuela en Tandil, que la casa todavía no tenía baño. Tenían un cuartito en el jardín, parecido al baño de la familia Ingalls, sin agua corriente. Y se llenaban baldes de agua (agua de lluvia que se almacenaba en un gran tanque) para mantenerlo aseado. Y te duchabas en la pileta del galpón con baldes y manguera. 

En un momento llego el progreso y construyeron un baño en la casa, con azulejos negros si no recuerdo mal. El baño era tan lindo, que no lo querían usar para no ensuciarlo, especialmente la ducha. Recuerdo en verano (y no tanto!), bañarnos en el patio a baldazo limpio para no ensuciar los azulejos.  Y nos encantaba! Yo me atrevería a decir que era feliz, así nomás!

Perdón familia querida por usarlos de anécdota para explicar mis cosillas con la música y ventilar sus intimidades! Me acorde de esa historia hoy cuando hablaba con Alu y volvimos al mundo antiguo, conocido y amable de lo análogo, de los procesos visibles, donde una cosa está atrás de la otra y ocupan lugar, tiempo y volumen. 

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