miércoles, noviembre 26, 2014

Cadáver exquisito 2.0

Cuales son los clichés, los grandes clichés que se han vuelto carne: ser artista, el primer gran cliché, mujer, latinoamericana, argentina y la c… de la l….  Y después el conservatorio y las búsquedas personales que siempre (siempre) te lleva a un nicho: los aparatos, la low tech, el minimalismo… Pensar en una música pura se me antoja como pensar la música desde fuera de la música, imposible. Como mirar el propio ojo fuera del ojo.La música se piensa desde la música. La cultura se piensa desde la cultura y uno se piensa desde uno. No hay transmutación posible en esta perspectiva. Y si uno piensa que no se piensa fin de esta discusión y flotamos... Y volviendo al ojo ciego de Bikram, el ojo ve todo menos a sí mismo. La música no se oye a sí misma, el creador no se crea a sí mismo porque el acto del pensarse es parte de la creación y lo vuelve un loop de sentido imposible, un rebote continuo en una sala de espejos donde el original no puede ser visto mas que a través de un reflejo ya que nadie puede verse a sí mismo desde afuera “for real”. Simple. Y valga este salón de espejos, esta disociación imposible para tomar nota de lo que hay, de las formas y los gestos. Y volver a simpatizar con ellos o no. Es como escuchar la propia voz en un grabador. La grabación es más parecida a nuestra propia voz que la propia escucha de afuera para adentro… Además se agrega la experiencia del unísono de hablar y escucharse a la vez, sin delay. Creo que mi hermana Gabi tiene mi misma voz. Cada vez que la escucho siento que soy yo, me pasa desde que eramos chicas. Es lo mas parecido a mi tímbricamente que conoco. Siempre que atiende el teléfono me confunde por unos milisegundos… creo que estoy yo del otro lado y luego vuelvo a mi. Mi hermana es mas parecida a mi que la grabación. Tenemos la misma carga genética, los mismo parlantes.

Cadáver exquisito

Creo que el método de trabajo por un tiempo va a ser dejar que las cosas sucedan y  que por fin se caigan. Nunca hay tiempo para que lo que no funciona se caiga, que ya está abrochado de alguna manera. Tengo buenas ideas y muchas malas. No me preocupa lo malo, hasta me halaga. Lo que mas miedo me da es la tontería, porque está ahí, no hay duda. Destapar estos canales y dejar que las cosas se desplomen no podría ser mas que positivo. Detener es igual a sostener, una variación de lo mismo. Cuanto mas me afloje, mejor me va a ir. Dejar de pensar. Me salen palabras que no quiero decir, son como los junks del lenguaje. Eso mismo pasa con los lenguajes artísticos, el texto estereotipado, el junk de sentido preseteado: los moldes de las sociedades de conciertos, las tradiciones instrumentales, los gesto musicales, las escrituras programadas, los comentarios, las escuchas a priori, la circulación de la música, el trino, el semitono. Que ladrillos, mama mía! Pero lo que me aleja de las salas de concierto no es ni el enojo, ni la frustración. Es el profundo aburrimiento. Y ya estoy empezando a darle forma a todo esto. En el blog. `”Hacer algo” antes de que haya algo. Inmediatamente algo empieza a aparecer y a la parrilla. Hay que darle tiempo a las cosas, no para que aparezcan, sino para que desaparezcan. Que se caigan solas antes de subirlas al podio.  XX me pareció el artista más puro que conocí por mucho tiempo. Y lo era. Hasta que se lo comió su propio cliché. Ahora no lo aguanto. Me aburro soberanamente. No hay una pizca de verdad en lo que era en un comienzo genuino. Como metodología voy a vomitar todo en un continuo y trabajar en 10 o tal vez 20 piezas al mismo tiempo. Sacar poner armar desarmar. Creo que mi proyecto nuevo es interesante. La música es linda, en realidad es lo único que me interesa entre taaaanto chirimbolo. Todo muy abarrotado de clichés... tanta cosa! Estoy tranquila, acá, escondida en Alemania, por fin. No deja de ser algo verdadero estar acá. Por ahora más que cualquier otro lugar. Me gusta Alemania, me gusta de siempre. Hay algo bonito que esta pasando con la práctica del yoga.  Lo que le digo a los alumnos sale un poco de la nada, en el momento, como si lo dijera otro y luego lo uso para mi. Me estoy tragando mis propias palabras y esta muy bien. Soy mi propia profesora, la primera sorprendida. Me gusta esta idea, porque además es verdad. No lo busco, ni siquiera me doy cuenta de lo estaba haciendo. Simplemente pasa. Nunca pensé que podría hacer algo así: dejarme ir y poder confiar. Me miro en el espejo, en mayita, con casi cincuenta años, dando clases en alemán sin casi hablarlo y la vida me parece algo fabuloso y loco. Le agradezco tanto a Bikram que me haya dejado subir a su bote delirante. Es una vida mejor, no hay ninguna duda. Pena que la felicidad que nos da es justamente su punto ciego, su fuente de desgracia. Y es ahí cuando decimos " eso es una paradoja". Y no lo es. Por lo general las "paradojas" son las reglas constantes si se presta un poco de atención. 

lunes, noviembre 17, 2014

Bochinche


«Hören Sie denn nicht das entsetzliche Schreien ringsum, das man gewöhnlich die Stille heiβt» 
¿No oís el horrible griterío en derredor al que comúnmente se llama silencio?

Georg Buchner - citada en  El enigma de Kaspar Hauser de Werner Herzog.