lunes, julio 14, 2014

Brasil

En una nota aparte y prioritaria, quiero decir que me encanta el futbol, me encanta ser argentina, amo a mi país con todo mi corazón y me caen super bien los jugadores de la selección nacional... pero me da una profunda amargura el mundial. Me parece una fiesta tristísima, trágica y peligrosa. Cada mundial de fútbol conlleva una realidad política chotísima detrás.
No intento caer en una moralina fácil en un tema tan complejo, con tantas aristas, que involucra valores muy primarios, sobre todo de los sectores de la sociedad más vulnerables. Mi pregunta es... por qué siempre los más débiles pagan la fiesta?
No quiero ser parte de esto.

El que no salta es un...

Acá en Düsseldorf los alemanes están ya durmiendo, es tarde y las calles vacías. En Argentina siguen como locos festejando. Festejar el segundo puesto me parece algo hermoso, incluso más hermoso que festejar la copa.
Capacidad de ilusión? No lo digo irónicamente. En realidad, desde mi puesto de observadora desde el quinto piso de la calle Moltkestrasse, me llaman la atención ambas reacciones:  la falta de expresión por un lado y la exageración cruzando el océano. Hablando recientemente de Tarantino y los estereotipos, pareciera que no hay manera de escaparse de ellos.

Folletín


Pulp fiction o felicidad pura: o como el artificio puede llegar a ser lo más natural del mundo, hasta incluso lo más verdadero, porque el estereotipo no hace más que mostrar la artificialidad de las cosas, especialmente de aquellas que presumen de naturales.

No encuentro diferencia entre organizar mi cocina o hacer una produccion para una de mis obras: hoy me encontré dos vasos en un mercado que me hicieron llorar de la alegría. Me gusta mucho tomar en estos vasos, on the rocks, claro!

Chin chin, Tarantino!


Composé con azulejos

sábado, julio 12, 2014

Arte efímero

program notes
Pensar el menu, hacer las compras, caminar, cargar las bolsas, subir las escaleras. Pelar las verduras, cortar las cebollas, llorar. Cocinar a fuego lento, esperar, revolver, probar. Limpiar la cocina, ordenar.
Poner la mesa.

Comer lo mas lento posible... masticar, disfrutar...

En analogía con la composicion, una obra que tiene detrás horas, días, meses, tal vez años de trabajo, se puede volver a tocar en otra oportunidad...  no así el guisito de la abuela: se come una sola vez.

Respeto con la cocina, si?



instrumentation