jueves, noviembre 21, 2013

Unísono

Robert Bresson escribe: "no le des al oído lo que le das al ojo" ni viceversa, en alusión clara a elaborar una relación entre imagen y sonido que no sea mimética: ambos planos no tienen que contar lo mismo, traduciéndose el uno al otro, ya que los dos se debilitan.

Estoy trabajando en mi proyecto “Dancing Windows” donde imagen y sonido se produce en vivo: música en vivo con flauta y objetos e imágenes en vivo proyectadas con una colección de proyectores análogos.

La tendencia primera es “hacer coincidir todo” y trabajar en sincronía. Ésta es, creo, el tipo de relación entre imagen y sonido más primaria.

En contraposición a la sincronía esta la heterofonía(¿?), trabajando con dos planos independientes a la vez. La pregunta entonces sería: cuál es el mundo donde estos dos planos disimiles tienen existencia?  Cuál es la relación entre las cosas, Foucault y bla bla bla. Es una pregunta interesante y compleja ya que siempre hay un grado de relación entre las cosas, medidos en muchos casos no por el grado de cercanía sino por el grado de distancia.

Hay un tipo de relación entre imagen y sonido que estoy explorando en una obra llamada “Tekening” (dibujo en holandés) que es una especie de polifonía flotante, a la manera de Machaut y la polifonía medieval (¡quién lo diría! cuando revelo mis fuentes mi temor es pasar por copiona, pero en realidad paso por mentirosa. Nadie cree que hay una relación directa entre lo que hago y mis musas… para mi es una relación tan clara, casi literal... mejor así, ja ja ja!)
En la misa de Notre Dame, las 4 voces en contrapunto, parecen estar flotando (hice un análisis de este trabajo hace unos años que pueden encontrar en antiguos posts) hasta reunirse en perfecta consonancia al final de las frases.
En “Tekening” la música fluye en una línea temporal y la imagen se va moviendo también en el tiempo, por eso hablamos de polifonía. Hay momentos de sincronía al comienzo y al final de las secciones y hay pequeños momentos donde hay una sincronía perfecta en el medio del devenir. La sincronía funciona como una pequeña sorpresa en un mundo establecido.  Esos pequeños momentos de sincro me hicieron entender la lógica de “Tekening”. Construí toda la pieza para que se produzcan estos pequeños encuentros. 

Hace un tiempo miraba una serie americana que se llama Fringe (me fascinan toooodas las series que hablan de mundos paralelos y viajes en el tiempo!). En esta serie, había unos personajes, llamados observadores que viajaban a través de las épocas. Como venían del futuro sabían todo lo que iba a pasar, entonces cuando entablaban una conversación con una persona del presente, los observadores duplicaban los comentarios de su interlocutor en el mismo momento en que estaban siendo formulados, haciendo unísono perfecto con el texto generado en vivo ante el asombro del otro (asombro también duplicado en vivo por el observador!).
En mi modesto trabajo la idea es que ambos planos, imagen y sonido, están flotando en un mundo afín. Pero en un momento pequeño, casi accesorio, gracias a las partituras y al ensayo exhaustivo, imagen y sonido se encuentran en unísono instantáneo: un pequeño momento de sincronía que nos permite tomar conciencia del estado desfasado de todas las cosas.

lunes, noviembre 18, 2013

Arte pobre

Materiales de Snaar (cuerda en holandés)
No hay nada más lujoso que el arte pobre. Cuando los recursos son reducidos todo se vuelve importante. Junto a la flautista Adriana Montorfano, estamos ensayando, en Buenos Aires,  Dancing Windows: para linternas mágicas, hilos, papeles, tijeras, latas, arvejas, dos vasos, sal, un ventilador, grabadores de casete, cartón descartable, una cortina... 



Hace poco, hice una versión de este proyecto en Berlín, junto al clarinetista Lucio Capece. Pasamos cuatro días maravillosos de constante ensayo y tragos. A Lucio se le ocurrió la hermosa idea de hacer diapositivas con lo que teníamos ahí nomás a la vista: un rollo de cinta de pegar gris y marquitos de diapositiva. Ambos dos, músicos, nos zambullimos en las artes visuales sin escrúpulos... yo más cambalachera, Lucio minimal a ultranza. Tiemblen artistas plásticos!!! Cómo me gusta trabajar con Lucio!!

Cinta de embalar gris antes y después de pasar por el foco de la linterna mágica...


Cinta importada de Berlín, marquito holandés y puro rancho argentino. 


Prueba en Temperley

  
Y ahora el ícono máximo que me sigue fascinando en múltiples formatos:

Fetiche mayor de los últimos mil años. 


Después de esta clase de bricolaje, si están en Buenos Aires el 7 y el 8 de Diciembre pueden ver el concierto terminado. Dice Mariano Etkin que decía Morton Feldman... que no se le note el hilván. En eso estamos! 





domingo, octubre 20, 2013

do mi sol mi do

Acabo de ver Repulsión y El bebé de Rosemary de Roman Polanski. No voy a hacer un comentario sobre las películas (fantásticas ambas!) sino sobre la banda de sonido. En ambas películas la música consiste en un vecino ajeno a la trama estudiando un instrumento musical; piano en ambas y contrabajo en Repulsión. Escalas, arpegios, notas largas y "Para Elisa". Me fascina la idea.

miércoles, agosto 14, 2013

Concretos y soñadores

Caja de ritmo con varias velocidades.
Ideal para el compositor innovador de nuestros tiempos. 
Estoy leyendo el "Tratado de los instrumentos musicales" de Pierre Schaeffer. Un libro fundamental. La manera que tiene Schaeffer de pensar el mundo de los sonidos "concretos"me resuena en mis propias búsquedas,
aquellas relacionadas con la utilización de los objetos como parte del discurso musical. Me parece una situación increíblemente análoga (uso esta palabra lo más que puedo, ja ja ja, que fetichista que soy)!
Lo que más me maravilla de este libro -que está muy bien escrito, un placer su lectura!- es la lucidez que tiene Schaeffer para separar el mundo físico del sonido -nunca más físico gracias a la grabación y manipulación del sonido en el laboratorio- con "la música". El mundo físico establece una relación dialéctica y misteriosa con el corpus conceptual de la música y nos deja siempre la misma pregunta  ¿Qué es la música? pregunta tan incontestable como  ¿Qué es el tiempo?.
Esta dialéctica entre el laboratorio y la filosofía forma parte de la génesis de su feliz término "musique concrète", ya que ajena a la abstracción con la que siempre se relaciona a la música contemporánea en relación a las artes visuales (abstracto-moderno opuesto a figurativo-clásico), la música contemporánea de laboratorio sería "figurativa" por lo tanto concreta. Cuanto más concreta más abstracta.
Un  libro, como se dice, actual, en pleno siglo veinti... ooops!

viernes, junio 07, 2013

Piropos-preguntas

El compositor brasileño Pedro Filho esta escribiendo un trabajo y me hizo un cuestionario hermoso sobre mi trabajo. Y me siento reflejada en un espejo, uno muy bonito por cierto. A veces uno se ve desde afuera en los comentarios de otro y comienza a cobrar forma, a verse con mas definición, a unir puntos.

 1 - Cuando conocí sus obras, por internet, hace algunos años, una cosa que me llamó especial atención fue el uso de elementos no sonoros como música (en Licht, por ejemplo). En Lijnen, (así como en Zand) usted ha colaborado con una artista visual, en una obra que es música y imagen. Pero, más allá de eso, la imagen está puesta en una organización temporal que la convierte, si no en música, en algo musical, por lo menos. Además, son los músicos que operan las luces (magic lanterns). Eso trae la cuestión de la expansión de los materiales, de sonido definido (notas) a todos los sonidos y a todas las cosas del mundo. Concordás que TODO puede ser material para componer? Puedes comentar algo sobre como llegaste a esta práctica de música "expandida" (si se puede llamarla así…)?


2 - La serie de "músicas invisibles" trabaja con deformaciones de las sonoridades (no sé si existe esta palabra en castellano, el diccionario no la ha aceptado, pero creo que la comprendés bién) comunes de los instrumentos. Como dijiste en el texto sobre la obra "nada realmente nuevo bajo el Sol". Pero si que hay una onda "nueva": lo que se oye no es más el oboe como se espera… El "invisible" de la obra es borrar la imagen del instrumento? Eso seria trabajar con un material que es la referencia cultural de dicho instrumento?


3 - En general, me encanta es aspecto visual de sus partituras, no solamente por los elementos gráficos en si (como las estampas rojas en Lijnen, por ejemplo) pero también porque escribís a mano, y se puede ver su gesto (de compositora) en el papel. Usted considera eso relevante? Cree que esta escritura con trazos del movimiento de tu mano influencia la interpretación de los músicos? Algún músico ya te ha hablado sobre semejante cosa?





  

martes, junio 04, 2013

Sorpresa

Andaba medio perdida, como siempre en una nueva ciudad. Me di vuelta e inesperadamente apareció la torre Eiffel. Me emocioné.

lunes, abril 29, 2013

Esta tarde leo a Bárbara

Notas de programa para mi nueva pieza basada en un bellísimo poema de Bárbara Belloc.



1. Now


Esta tarde leo a Adorno – by Cecilia Arditto
based on a poem by Barbara Belloc


Mini music theater piece in 6 scenes for bass clarinet, viola, percussion, pickup player and ventilator



Scene #1 “After a while it is difficult to recall what that really was. I remember the tapping though”

Scene #2 “The past is printed on a vinyl that is getting more and more wasted every second”

Scene #3 “Memory has holes, and also the present, no matter we experience it as a continuum”

Scene #4 “Bass clarinet playing with a past version of itself”

Scene #5 “Present and past move at different speeds”

Scene #6 “…Anyhow, I remember the spring”





2. Before


At café “Lidos”, in Buenos Aires, the Argentine poet Barbara Belloc orally recalls her poem “Esta tarde leo a Adorno”. She remember and forget different parts of it, quoting it and reinvent it at the same time, and then she talks about Adorno, Brahms, vinyls and typewriting machines.
It is summer in Buenos Aires and the coffee is great.



Back in Holland, I start exploring Barbara’s palace of memories to write my own piece. Even in spring the weather is really cold.


I decide to stamp the music on a vinyl: the soundtrack of my childhood, like Barbara’s, comes in a vinyl envelope. Vinyls are similar to memories: they get more wasted every time we play them. My music is about distortion when time passes. Memory has holes, and also the present, no matter we experience it as a continuum.
Was it my memories or hers?



It is difficult to know what something really was in the past. Like in the language of dreams, things appear blurry and mixed. I remember some typing… was it a vibraphone or a gigantic type writing machine? I recall the spinning air… was it a pick up player or a ventilator? In my theater three musicians are listening to a record player, and everything turn around together with the vinyl: memories, sounds and the air sorrounding, like a drunken boat on the sea of music.



In the palace of our memories all rooms are related in new ways. The same doors are connected to our present through impossible corridors from the past.
We are moving from time to time in different version of ourselves: in my piece, the clarinetist plays a duo with himself in the past and the percussion player recalls Barbara’s poem in a different language. Memories are blurry and vivid in the same proportion; this seems to be their quality.









3. Even before

Barbara’s poem 

La casa en llamas
Lo poco o mucho que hubo:
corazón de ceniza

Esta tarde leo a Adorno como si leyera las cartas póstumas de mi padre, si mi padre hubiera sido visionario, célebre y furioso. Lo leo como un secreto familiar se lee en voz alta o se rompe un pacto de palabra. Miro a los costados: la cantidad de papel impreso que tiro a la basura me revuelve el estómago. Pienso: debería ser inversamente proporcional a lo que escribo, 'o no ser nada'. Leo a Adorno. Y mientras tanto repito: Adorno, Adorno, Adorno... como un ronroneo. Lo leo espantada, tan espantada que a cada rato dejo el libro y ando por la casa vagando, espantando a las arañas con un plumero. Y vuelvo. A encontrar un mensaje que creo dirigido a mí y, más allá del asombro, bien interpretar por: una cuestión de consanguinidad. (¿?) Léase: leo a Adorno como si recordara (como recuerdo) los acordes de la Tercera Sinfonía de Brahms, que mi padre me asegura que le pedía una y otra vez en la infancia, con Bartok, Górecki y Saint-Saëns, y no las brumas de sinusoidales y los engranajes rotos que día y noche sí mecían la casa como un barco ebrio en el mar de la musique concrète. Adorno, ¡vaya decorado! ¿Me vas a decir que acaso no sabías que la música hace estragos? ¿Que la música que se escucha en el vientre de la madre no hace mella en el feto que no es sino todo oídos, huevo-sin-cáscara? Importa poco. Esta tarde leo a Adorno como un biólogo lee un programa de forestación artificial en el ojo de un claro de una selva en peligro, en el tercer mundo, en este mundo, cuando la flecha del tiempo clava el cartel en la corteza del árbol: SE ACABÓ. O como un huérfano cae a pique sobre las fotos de sus muertos en busca de aquello que lo desate de su pena. O como un minero japonés que apila una piedra, y otra, y otra más. Algunos hablan de la guerra, otros de quién será el soberano. La sombra vengadora está en la sombra y se despereza. Ahí viene. Adorno, Adorno, Adorno, Adorno: tu nombre es fósforo Fragata prendido al borde de un terrenito de provincia en sucesión perpetua. Dice el testamento: "El único pensamiento no ideológico es el que intenta llevar la cosa misma al lenguaje que está bloqueado por el lenguaje dominante". De noche duermo y sueño con un campo que es una partitura de vacas que mugen cosas que entiendo.
Después del saqueo: el pozo está vacío.
(potus)

Cámara anecoica.

Le escribo a Petra... me consideraría un personaje literario si no me sintiera tan real! Que me pinchen! 


My dear,
I am working in Nijmegen until Thursday. Lonely in my little room and in the empty yoga space teaching sporadic classes here and there. A lot of waiting in between. 

A lot of thinking, in reclusion, hours alone in the empty yoga room. 
Working on the texts, on my music, on the questions for the muziek als...
Probably not answering anything but seriously asking and re asking everything again.


Buying things in Marktplaats...  pickup players.


I haven't been so happy in years. There is something in Los Angeles that changed me deeply, I can feel it, but I have no idea what, how. No idea. 

viernes, enero 11, 2013

Crónica de un hombre acompañado

Fui a ver "Las multitudes" de Federico León. Una obra para 120 personas en escena que están divididas en grupos categorizados por edades y sexo.
Toda la obra es un deambular de los grupos por el espacio escénico, cada grupo con un lider y con una condición: los jóvenes, los adolescentes, las mujeres...
Un planteo brillante. Genio. Una realización más descolorida  Es una obra que crea una expectativa increíble, y que se  diluye un poco en la realización. Me imaginaba la escritura de la obra no como una coreografía para el movimiento de los grupos en la escena,  sino una partitura, una polifonía del deambular, donde cada línea es un grupo disonante de gente, con cierta vibración inestable entremedio.

Hay muchos temas implícitos(?) en esta obra: los grupos, las pertenencias, la empatía, lo individual, lo genérico... el tema de la exclusión  de lo diferente, de los espejos, de lo mismo a través del tiempo (una temática que León ya trabaja en "Yo en el futuro"). Cuando veía este deambular no pensaba en los coros maravillosos de Verdi, sino en la polifonía más oblicua de Machaut.
Repito: un genio. Salí del teatro volando, con ganas de todo, de escribir, de seguir profundizando en la libertad maravillosa que significa este "in between" géneros.

Las notas entre sí

Las relaciones entre las notas no son lógicas, son poéticas, me parece una palabra bastante adecuada. Cuando uno explica las relaciones entre una dinámica y una digitación o se escribe en el pentagrama o escribís un verso para las notas de programa. Ambas cosas son poesía, en distintos estados.