En mi pieza la partitura es literal, ya que el circulo-partitura esta proyectado y gira, y se va encastrando con otros circulos que tambien giran, como un reloj en la pared, mientras el clarinete toca.
Yo elegi tambien una armonia planchada, pero cromática, tipo wallpaper. Y sí, aunque parezca una combinación casual, los circulos se encastran en los lugares precisos: está todo calculado.
A Ockeghem le gustaba el enigma, plantear puzzles que hasta el dia de hoy no se han dilucidado. A mi me gusta lo sobre-explícito, la típica persona que te dice que hay en el regalo antes de que lo abras (en la vida real noooo!).
Creo que la sobreexposición no deja de ser también una forma de confusión. Cuando está todo (todo) sobre la mesa hay que tomar decisiones.
1 comentarios:
Soy fan de Ockeghem desde chico. Siempre me gustaron los enigmas. Suerte con el blog! Un abrazo desde Buenos Aires.
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