lunes, agosto 29, 2011

La pieza circular no funciona. Voy a tener que escribir toda la obra, teniendo como inspiración las ruedas canónicas. Pero el procedimiento no es suficiente inspiración para una pieza.
Es imposible hacer música de una fórmula, a menos que la música sea la fórmula. Sinó, se convierte en algo retórico, sin substancia. Por lo menos en este caso.

Además la ilustración del post anterior tampoco corresponde a Ockeghem, es una partitura de un canon circular de Baude Cordier, siglo XIV pleno ars subtilior.

Seguiremos participando

viernes, agosto 26, 2011

La sortija

Les presento una partitura circular de Ockeghem, un canon que como un mecanismo de relojeria va encastrando las distintas voces en sucesivas entradas. La armonia del canon es simple, conforma una textura base, un color estático sin más movimiento que las entradas sucesivas de las voces.

En mi pieza la partitura es literal, ya que el circulo-partitura esta proyectado y gira, y se va encastrando con otros circulos que tambien giran, como un reloj en la pared, mientras el clarinete toca.
Yo elegi tambien una armonia planchada, pero cromática, tipo wallpaper. Y sí, aunque parezca una combinación casual, los circulos se encastran en los lugares precisos: está todo calculado.


A Ockeghem le gustaba el enigma, plantear puzzles que hasta el dia de hoy no se han dilucidado. A mi me gusta lo sobre-explícito, la típica persona que te dice que hay en el regalo antes de que lo abras (en la vida real noooo!).
Creo que la sobreexposición no deja de ser también una forma de confusión. Cuando está todo (todo) sobre la mesa hay que tomar decisiones.


jueves, agosto 25, 2011

Mi Mimí

Algunos comentarios sobre la Misa Mi-Mi de Ockeghem extraidos del libro Music in the Renaissance de Gustave Reese.

(traducción a la criolla)

La obra no tiene un gran acento en la imitación, la simetría, el contraste, aunque tampoco carece de ellos. Los intentos exteriores de darle forma a la composición son secundarios. El centro de gravedad está en la construcción de la música en si mismo. Las líneas melódicas individuales son amplias, intensas, quasi improvisadas.

Nacida en los 60, siempre me pareció que esta época que nos toca vivir es conservadora y cuadrada. El mundo moderno es simétrico, explicado, ordenado, intenta ser lógico, tiende a la simplicidad y a la uniformidad. Las opciones en apariencia son infinitas, pero en Europa todo el mundo tiene los mismos muebles y como casi exactamente lo mismo, como un gran comedor escolar extendido.

La música es parte de esta gran tienda virtual. Hay pocas cosas que nos emocionen, nos sorprendan, nos cambien la vida. Todo tiende a conservar la vida tal cual es.

La música es importante porque es una ventana, un indicador sensible de todo lo que pasa. No es un decorado ni “fun”. Cuando es un decorado, es porque el resto de lo que pasa es también un decorado superficial, la música no deja de ser un reflejo incondicional e ineludible de lo que sucede a nivel político, social. La música es un espejo sensible que refleja el mundo a la perfección.

Mantener el status quo, los festivales, los ensambles obsoletos, la hipercomplejidad ingenua, “los ladrillos” no es una actitud política muy deferente de la que sostiene sistemas financieros y bancos. Si, nos están estafando y lo seguimos alimentando, depositando nuestro dinero y nuestras corcheas en un sistema cuadrado, exprimido.

Y sí, seguimos creyendo…

miércoles, agosto 24, 2011

Atriles


Todos juntos, leyendo del mismo libro, pero cada uno en un tono y tiempo distinto. Famosa pintura del SXV. Se cree que el maestro es Ockeghem. Me dan ganas de participar en el cuadro! (hago la gran photoshop y canto el tenor). Matemática y sensibilidad.

Parece que fuera ayer

Aunque sea belga y más francés que flamenco, Ockeghem no deja de ser considerado parte de nuestro pueblo (holandés).

Estoy escribiendo piezas para clarinete, cinta y algunos juegos visuales para proyectores de diapositivas. Siempre me gustaron los puzzles, también las cuentas... y la música, claro.

Los flamencos con sus juegos de espejos son casi una inspiración cruda para estas piezas monófonicas para sonidos y reflejos, visuales y auditivos; el clarinete a decir verdad es un instrumento que no me gusta mucho solista, ya que lo encuentro bastante neutro (lo prefiero en ensamble), pero es perfecto para la música que estoy escribiendo que está basada en las notas, si nota pura. Espejos, retrogrados, inversiones, superposiciones... en la cinta, en la imágen... pero la inspiración sale de las notas. La estructura de la imágen cuando es cosmética no suena.
Esta es una música con inspiración flamenca, para un clarinetista también flamenco, que se parece un poco a un flamenco. Basta! El juego de los espejos nos pierde en la proyección de la proyección, en la paráfrasis de un original que tal vez no exista... es una música de dar vueltas, de laberintos, de crear territorios y mecanismos, que en este proyecto se prolonga a las maquinas análogas... pero las verdaderas maquinolas están, vuelvo a decir, inspiradas en las notas.

see you around...
le dijo el tape al cabezal del cassette...

Michel Marang in Bb - Boehm system

Paráfrasis


Ockeghem utiliza un procedimiento de composición llamado “parafraseo” que consiste en re-formular materiales musicales existentes en términos propios.

En el Kyrie de su misa Pro defunctis, o Réquiem, utiliza el canto gregoriano como basede la composición (no en el bajo sino en la voz superior) y lo reformula 9 veces seguidas, una a continuación de otra, cada vez con una presentación diferente, ya sea en la alteración de la línea melódica del gregoriano, la armonización con respecto a las otras voces, la textura vocal -cantidad de voces utilizadas-, etc.

El concepto de paráfrasis es diferente al concepto de variación. Ya que la variación implica un original que va mutando sucesivamente, asumiendo un punto de partida y una sucesión progresiva del cambio.

La paráfrasis es algo distinto, ya que es es la reformulación de lo mismo una y otra vez, yendo y viniendo de un original que en definitiva puede ser cualquiera de las versiones.

Es una música donde el concepto de imitación entre las voces no existe (algo difícil de pensar para nosotros), ni tampoco la idea de desarrollo (una cosa lleva a la otra), los elementos de repetición que le van dando cohesión al discurso musical funcionan a un nivel más estructural.

Una versión espectacular del Requiem es la del ensamble Organum bajo la dirección de Marcel Peres (que manera creativa de hacer música antigua!!) En esta versión el Requiem esta transpuesto a un registro más grave que el habitual, lo que hace de la armonía (todas voces masculinas) una experiencia timbrica y textural interesantísima.


Y yo parafraseando a Ockeghem, compongo mis piezas para clarinete y linternas mágicas.


Poesía

Léase: leo a Adorno como si recordara (como recuerdo) los acordes de la Tercera Sinfonía de Brahms, que mi padre me asegura que le pedía una y otra vez en la infancia, con Bartok, Górecki y Saint-Saëns, y no las brumas de sinusoidales y los engranajes rotos que día y noche sí mecían la casa como un barco ebrio en el mar de la musique concrète.

[...]

Adorno, ¡vaya decorado!

[...]

De noche duermo y sueño con un campo que es una partitura de vacas que mugen cosas que entiendo.

Barbara Belloc (genia!)

jueves, agosto 11, 2011

El error como fuente de inspiración

El ejercicio de extrapolación de siglos es una gimnasia interesante, ya sólo sea por emplazar ideas viejas en nuevo contexto o simplemente por el mal entendimiento de los mecanismos del pasado que terminan generando un pensamiento nuevo.
El pasado me trae este compositor tan cercano, Ockeghem y su misa Prolationum. Se podria decir decir que la misa Prolationum es una obra enteramente basada en un solo procedimiento constructivo: el canon.
Las distintas secciones de la misa a cuatro voces se basan en canones superpuestos en distintos tiempos y claves (modos).
La misa Prolationum es una obra de escritura sintética. La partitura es “un papelito” que tiene al comienzo de cada línea melódica individual instrucciones con claves temporales y de transposición de alturas para los cantantes. Cada linea es leída por dos cantantes que ejecutan el canon a distintas alturas y tempi, como indica el ejemplo siguiente.
Cada cantante sigue su línea con su propia clave de altura y su propio tempo. Hay que salir un poco del asombro naive de la extrapolación de épocas (del tipo: cómo hacen los chinos para leer chino!) , estas practicas eran comunes en el corpus de la música del siglo XV; en la Misa Prolationum, Ockeghem las lleva a un extremo por puro amor al "puzzle" pero en líneas generales eran recursos que los cantantes entrenados de su tiempo debían manejar.

Ockeghem, como todos los compositores de su tiempo escribía “las partes”. No hay un total de la obra con las voces superpuestas, tampoco alineadas, concepto totalmente ajeno a la época. La superposición de las voces se da en la cabeza del compositor y en la misma práctica de la música, donde cada uno sabe que tiene que hacer en función a su línea y en relación a los demás.

Esta práctica incluye también que notas son posibles y cuales no, que no necesariamente escritas (evitar la quinta disminuida, por ejemplo, es algo sabido, que no hace falta escribir).

Arde Londres de nuevo

El canon es un mecanismo interesante, ya que al entrar las voces sucesivamente genera de por si una imitación y por lo tanto introduce la sensación de motivo, un concepto nuevo en la música de esta época. Al superponerse las dos voces del canon, la línea melódica se pierde en ese espejo desfasado y mas que una línea repetida, al estar la voz yuxtapuesta consigo misma, el original y la copia se borronean.

Es imposible escuchar dos líneas independientes, al menos para esta pobre chica que escribe. Y el efecto de enmascaramiento tiene una cualidad particular por el hecho de que la voz se esta enmascarando a si misma.

Ockeghem utiliza siempre doble canon en esta misa. En la factura textural de la obra va alternando siempre dos voces distintas con sus respectivos canones.

Escuchar dos voces totalmente independientes es un ejercicio imposible, y cuando el entramado se duplica a las cuatro voces, entramos en un tipo de experiencia psicótica: superposición de lo mismo con lo mismo en dos grupos de melodías distintas. Se originan texturas corales complejísimas y muy difíciles de seguir. Es una experiencia perturbadora.

Lo melódico en sí.

Hay otro tema importante que tiene que ver con la naturaleza de la línea melódica. Cada línea del canon es una linea variada, intensa y sobre todo bella, que fluctúa. No hay repeticiones, no hay material motívico de fijación de las melodías; sólo una deriva melódica constante en estado puro: son líneas disfrutables pero difíciles de retener, ya que desde su origen, por el procedimiento de varietas que mencione en un post anterior, la melodía evita ex profeso todo anclaje pronunciado en la memoria.

Con largo aliento, cada voz de la misa discurre largamente, respirando en distintos lugares, siempre individualmente, para concluir sí con las otras voces al final de las grandes secciones. Es un derrotero con una larga y zigzagueante deriva. Pero deriva siempre en el barrio, en un territorio amable y parecido.

La repetición sin cabeza

La combinación de la polifonía "atemática", es decir estas melodías sin personalidad marcada, con la técnica del canon, o sea la técnica de la repetición, crea de alguna manera una paradoja en la escucha. Se repite algo, pero algo que no es totalmente claro en sí mismo, se repite un fantasma.

Y así como el concepto melódico en estado puro prescinde de la idea de identidad melódica (lo melódico en si), el concepto de repetición también prescinde de original ya que se esta copiando algo vago. Lo melódico impera sobre la melodía, y el proceso de repetición sobre lo que se copia. Vale decir que es música extremadamente abstracta.Y así se escucha. El anclaje técnico de la construcción de la música a través de cánones abre preguntas sobre el concepto de identidad y repetición. podría decir que la música de esta época, así como la de los siglos anteriores (escuela de Notre Dame) esta basada más en las estructuras que en los materiales detallados. La construcción impera sobre el detalle.

Para cerrar esta velada, les recomiendo un articulo muy bonito en internet sobre Ockeghem que enmarca estas ideas basando en una herramienta de escucha (análisis?) que es la paradoja en la escucha. La página está en francés y tiene unos dibujos increíbles. http://www.quatuor.org/musique06.htm

sábado, agosto 06, 2011

Mmmmm!

Componer con zanahorias...
Avanti morocha y suerte con el jengibre! Probare tu rica sopa de invierno en este pseudo verano holandés!

http://larevolucionestaenlacocina.blogspot.com/

martes, agosto 02, 2011

El tiempo no nos separará

El post anterior sirve para introducir una fascinación profunda que siempre vuelvo a descubrir por la música del medioevo y renacimiento temprano. En este momento estoy analizando Ockeghem (el verbo analizar aquí en todo su esplendor!) y lo que encuentro en Ockeghem, es una familiaridad gramatical muy grande con mi manera de pensar las cosas. No lo voy a hacer tan personalista y escribir sobre mi Ockeghem en el tono de un diario íntimo, ya que es bien sabido que el pensamiento de la música flamenca tiene una afinidad estructural con mucha de la música del siglo veinti.

Estoy leyendo Contrapunto de Diether de la Motte, un libro que parece ágil pero no lo es; con su tono coloquial, de la Motte nos propone ingresar en el renacimiento temprano con una lógica musical distinta y para poder mínimante entenderlo hay que primero poder neutralizar el molde de percepción adquirido y los consecuentes conceptos de tonalidad, motivo, repetición, imitación, etc (éste es uno de esos libros que parecen fáciles pero que no lo son; simpático sin duda, pero agradable y fácil no siempre son sinónimos). Hay que analizar las obras y refinar la escucha para avanzar en los contenidos que de la Motte propone.

Aquí transcribo algunos fragmentos del libro, que, en forma separada, iluminan por resonancia algunos rincones oscuros de este siglo.

De la Motte se refiere a los flamencos (SVX) y las varietas, una técnica de composición que consistía propiamente en variar constantemente un parámetro: altura o ritmo. Más que una técnica, la varietas es un precepto que evita la repetición de lo mismo y remarca el flujo constante de los nuevo, siempre modificado.

"La idea melódica debe aportar en cada momento algo nuevo, inesperado, sorprendente. No se busca la regularidad sino la irregularidad”

”Música sin perfil personalizado, volátil, sin configuración tangible.”

"Dos generaciones después de Dufay la varietas se verá reemplazada por imitación, motivo y elaboración motivica. Sólo el siglo XX conoce nuevamente algo comparable: la música atemática”.




Un aperitivo...

En mi barrio no pasa naranja...

Me encantan las maquinolas, el mundo mecánico y análogo en todas sus variantes, estos bichos me encienden: audio, luz, acción! Hasta me emocionan los ventiladores y el molinillo del café. Me encanta la tele en sí misma, aunque esté apagada.

Me pierdo en una búsqueda literal de objetos en los mercados (reales y virtuales) y debo decir que desarrollé una habilidad especial para acumular bartulerío (el gen argentino!). Pero pasa un tiempo y extraño, me siento vacía. Miro mi preciosa colección en crecientes estantes en mi estudio en Diemen y pienso… y ahora qué?

Es que la búsqueda literal de objetos es una contrapartida de la búsqueda espiritual de materiales sonoros o mejor dicho de lógicas sonoras…



Para nosotros, los nacidos en pleno siglo veinti, el tema de los mercados de técnicas musicales es la mayoría de las veces una elección a consciencia: se decide trabajar con texturas, con el sonido, con material tonal, con poca nota, con mucha, con casi todas... Y cómo se fundamenta esa decisión? Con un contundente "Por qué si" , o porque estudie en determinado lugar y no en otro, o porque me gusta la música de alguien en particular, o por el engañoso: la obra me lo pide. Y nunca la respuesta será: porque me impregné de la música que se hace en el barrio, como le pasaba a Mozart o a los Pibes chorros.