It is impossible for me to analyze any of my works before the work is completed.
Antonioni, the architecture of vision.
Cuando se escribe una obra nueva, uno por lo general está en una vigilia compartida entre saber y no sabe lo que está haciendo, fluctuando entre diversos momentos de iluminación y porrazo.
Es bonito cuando la deriva es armónica y una cosa va llevando a la otra y el sentido de la tarea se intuye, se sabe, aunque no se puede explicar. Antonioni lo dijo mejor.
Mi pregunta es cuando luego sí se sabe, cuando uno tuvo una revelación de lo que uno hizo, qué hace uno con eso.
Abandonar la certeza y seguir adelante es el camino más puro (o menos aburrido)
A mi me pasa todo el tiempo, casi cada vez, que me encuentro en x búsqueda, escribo una obra y luego del concierto veo lo que en realidad quise hacer.
Las veces que traté de repetir la fórmula, las veces que fui muy consciente de lo que estaba haciendo y de mis propósitos (aun basada en mis propias ideas), no funcionó. La obra se transforma en una cáscara vacía, una auto-retórica que lleva a una caricatura de uno mismo. Copiarse uno mismo es también copiarse.

A mi me pasa todo el tiempo, casi cada vez, que me encuentro en x búsqueda, escribo una obra y luego del concierto veo lo que en realidad quise hacer.
Las veces que traté de repetir la fórmula, las veces que fui muy consciente de lo que estaba haciendo y de mis propósitos (aun basada en mis propias ideas), no funcionó. La obra se transforma en una cáscara vacía, una auto-retórica que lleva a una caricatura de uno mismo. Copiarse uno mismo es también copiarse.
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