viernes, junio 24, 2011

Copiona

Today I still find myself at this stage, even if I am nearly finished filming Blow-Up. To be frank, I am still not completely sure of what I am doing, because I am still in the "secret" of the film.

It is impossible for me to analyze any of my works before the work is completed.

Antonioni, the architecture of vision.


Cuando se escribe una obra nueva, uno por lo general está en una vigilia compartida entre saber y no sabe lo que está haciendo, fluctuando entre diversos momentos de iluminación y porrazo.
Es bonito cuando la deriva es armónica y una cosa va llevando a la otra y el sentido de la tarea se intuye, se sabe, aunque no se puede explicar. Antonioni lo dijo mejor.
Mi pregunta es cuando luego sí se sabe, cuando uno tuvo una revelación de lo que uno hizo, qué hace uno con eso.
Abandonar la certeza y seguir adelante es el camino más puro (o menos aburrido)
A mi me pasa todo el tiempo, casi cada vez, que me encuentro en x búsqueda, escribo una obra y luego del concierto veo lo que en realidad quise hacer.
Las veces que traté de repetir la fórmula, las veces que fui muy consciente de lo que estaba haciendo y de mis propósitos (aun basada en mis propias ideas), no funcionó. La obra se transforma en una cáscara vacía, una auto-retórica que lleva a una caricatura de uno mismo. Copiarse uno mismo es también copiarse.

miércoles, junio 22, 2011

Suburbano


En mi música actual las cosas suceden en los huecos, en los alrededores. La obra es un pedacito de un todo que no se muestra. Porque ese todo no se puede explicar, porque el pedazo que se muestra es también desordenado y fuera de proporción, lo que implica un total errático. Es como entrar en una habitación donde dos personas tienen una conversación empezada.
El contrapunto oblicuo que trata de unir las partes, pegar los sonidos, buscar el sentido segundo a segundo, incluye, como su nombre lo indica, oblicuidad… una mirada estrábica, que traza con sus pupilas desviadas un dibujo desparramado en el afuera de la obra.

Me gusta pensar que todo tiene sentido y unidad a partir de la emoción. Uno cuando escucha está en un presente permanente. Un presente en forma de microsegundo enquilombado que va mutando, que se va haciendo preguntas nuevas todo el tiempo, que se emociona, se aburre, pero que está siempre ahí.
Cuando se atraviesan los mundos paralelos la calesita emocional va girando, pero el corazón que gira es sólo uno.

Revelados


Professione: reporter, de Antonioni, tiene una última toma memorable donde las cosas suceden fuera del foco de la cámara. No es un lente del todo ciego (ese es el punto interesante), ya que podemos ver algunos elementos fragmentarios, escuchar otros, intuir los mas, y no entender algunos…
La cámara está ahí, puesta y ocupada en lograr su toma magistral en forma de huevo: sale de la habitación del hotel donde transcurre la escena, pasa a través de la reja de la ventana y vuelve a entrar a la habitación del comienzo, esta vez desde afuera de la misma reja. Mientras la cámara juega al cine de autor, las verdaderas cosas van sucediendo mas o menos fuera de su ojo: se pueden ver y escuchar algunos fragmentos antiestéticos de hechos que serán sustanciales para la historia.
Hay una analogía expresiva con otra película de Antonioni, Blow up, donde la historia se va armando afuera, esta vez el fuera del lente es temporal, la historia se arma en el futuro…
Un fotógrafo toma unas fotos de una pareja en un parque de Londres. En realidad la fotografía (y los hechos) estuvieron siempre allí desde el comienzo, pero el develado de la trama, la percepción de esos hechos, es paulatino, y sigue aún después de terminada la película.
Blow up está basada en el cuento de Cortázar, Las babas del diablo (un comentario aparte: es un cuento maravilloso pero de escritura insufrible! Julio, qué gran estratega de la historia, pero que pluma tan empalagosa!).
Las sucesivas ampliaciones de unas fotos hablan de una percepción que va asimilando los materiales de a poco, en cámara lenta. Todo estaba allí desde el comienzo, los que no estábamos ahí éramos nosotros, que nos vamos corporizando de a poco, a medida que nos damos cuenta de las cosas. Vamos viendo en ensoñacion, las luces del centro.
Cortazar nació en Bruselas pero de chico vivió en Banfield, un suburbio de la provincia de Bs As.

martes, junio 14, 2011

Las ciudades y su música

La Notte (1956), de Antonioni. Banda sonora del comienzo de la película. La imágen (aqui suprimida) muestra la ciudad de Milán en el año 1956.
La música de La Notte es de Giorgio Gaslini.












La cámara muestra una vista aérea de la ciudad mientras va bajando por fuera de un edificio espejado que a su vez la refleja. Al ver sus películas, me imagino a Antonioni detrás de la cámara, no sólo como el ojo que mira, sino diseñando dispositivos de cámaras (y de micrófono!) con rieles, poleas, rueditas, ángulos incómodos, deslizantes, curvos - como la última escena de Blow up.

sábado, junio 11, 2011

De paseo

Cristina (que buen nombre!) saca una vez más a pasear Música invisible para flauta por el caribe. La compositora, agradecida!

16 June- 19.00 hs

Alea XXI - Radicalia
Música invisible para flauta #1, #2 #3
Cristina Vives Rodríguez, flute

Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (MAC)

http://coapr.org/notes/Concierto_Radicalia_de_Alea_XXI_en_el_MAC

sábado, junio 04, 2011

La espuma de los días


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Hay momentos en la vida en donde se rompe el coloquialismo cotidiano y uno necesita hablar en lenguaje metafórico. Es como cuando uno se enamora, o se enfrenta a momentos intensos de la vida (buenos o malos, la intensidad no tiene signo), o como cuando por un ratito la música sucede. No es poca cosa.

Escribí una obra larga, de media hora para el trío 7090 de Amsterdam, y los músicos hicieron un trabajo fabuloso. El proceso de armado fue veloz, y las cosas se fueron montando una sobre otras en el aire, hasta llegar con el mismo impulso, pedaleando sobre el nivel del mar, al instante mismo del concieto. Una línea de continuidad con comenzó un jueves y culmino un miércoles.
Estoy emocionada.  Estoy escribiendo una música que no puedo explicar, pero la estoy haciendo, esta ahí. Es un teatro oblicuo, discreto, de pequeñas cosas que se cuelan y van rompiendo la continuidad. Un teatro muy melancólico pero con chistes para reirse "out loud". Un teatro musical existencial pero a la vez de barrio. Es dificil de definir porque estoy en el medio de un proceso que yo misma no puedo explicar pero que puedo transitar cómodamente. Si, me siento como pez en el agua, nunca mas armónica con las cosas que estoy haciendo. Es como si todo lo que soy estuviera, en una polifonía dislocada, funcionando en perfecta armonía.
Ahora pienso en voz alta, con notas musicales, en esta doble cualidad de cosa sofisticada y chica de barrio que me caracteriza y me encuentro cerca de una definición: mi música es una cosa grave y tristísima que a a la vez está plagada de chistes y de levedad. Me siento argentina hasta el caracú, amigos. No es esa una definición de la argentinidad? Esa gran bataola familiar de Domingo al mediodia, con reproches existenciales y llantos tipo "me arruinaste la vida" que se pulveriza en un instante porque alguien hizo una broma? Alguien quería postre?
...

El ojo que esucha

El proceso de armado de la obra fue rápido, 6 días y pum, al escenario. Para una chica de Temperley fue una operación a corazón abierto. Además yo soy lenta y como dije antes, no puedo explicar mucho lo que estoy haciendo, por lo que los días previos al concierto me sumí en un maremandum existencial pobladísimo:  sacando y poniendo mis emociones en distintos frasquitos, batiendo, mezclando... y finalmente vaporizando todo con una sonrisa de afuera para adentro que bien aprendida de yoga la tengo... si, claro, la bemol, si, perdón, esa nota no existe en el piano...


Mi amiga Ana María RodrÌguez, compositora, estaba de vista en Amsterdam, y me acompañó a los ensayos. Ana en una frase pudo encontrar una sintesis para poder agarrar mi música en este proceso de armado: "stimmung", la obra es una sucesión de diferentes "stimmung" -no hay frase en castellano aunque si en holandés, gracias a Dios, esta vez el idioma nos ilumino!. Es algo así como “humores” , estados de ánimo, atmósferas… un concepto bien decimonónico para una chica tan moderna como César y yo. 


Siguiendo la idea de Ana de los humores, antes del ensayo general,  les dibuje-escribi un papelito a cada músico con los distintos "stimmung" de la pieza,  que leyeron silenciosamente quasi sin comentarios. Fue muy bonito ver a los músicos leyendo en silencio mi papelito... las cosas importantes están hechas de cositas, no? 

El oído que habla


Después del concierto hablando con Koen, el trombonista del ensamble, él me sugirió agregar en la obra pequeños textos "a la Satie" describiendo situaciones. Y creo que es una idea brillante para este tipo de lenguajes, donde la obra de música es también como una obra de teatro, un texto a ser interpretado por los músicos, actores y/o personas de buena voluntad. Una indicación expresiva, desde "cantabile" hasta "dancing Beckett" ilumina (más "dancing Beckett",  se los aseguro) 

Nada. Aprendí mucho. Estoy muy agradecida con todos estos inputs, muy emocionada con la versión del concierto. Muy contenta con el camino que elegí en la música. Bien Ceci, te condecoramos con un 8 de oro (chiste para argentinos).