jueves, marzo 10, 2011

Obra nueva

Escribir para un ensamble grande me llevó literalmente una goma de borrar entera. Tengo la mano acalambrada de borrar.


sábado, marzo 05, 2011

Soplar y hacer botellas

Florencia me envió un reportaje al músico argentino Gerardo Gandini, siempre interesante. 

http://www.clarin.com/espectaculos/musica/facil-pensar-ruido_0_437356276.html

Dice Gerardo:

¿Hay algún rasgo común en los músicos de las nuevas generaciones? En principio, te diría que hay algo que no me gusta de esta generación, o digamos de los tipos que tienen 30 o 40 años menos que yo, que es su pasión por las “técnicas extendidas” (el uso no convencional de los instrumentos; el piano tocado en el encordado, o la flauta tocada sin emisión de sonidos, sólo con el ruido de las llaves, entre otras variantes).

¿A qué lo atribuis? No lo sé. Es la ideología de Lachenman (Helmut, compositor alemán nacido en 1935), de hace más de 20 años, y no creo que Lachenman siga escribiendo así. Creo que de alguna forma es más fácil pensar en el ruido, en el efecto, que en la nota. Los tipos no piensan en notas, en sonidos. Es algo que yo no termino de entender. Hay algo que se me escapa en este asunto. Tal vez estoy viejo para estas cosas, o tal vez ellos se equivocan en algo. No puede ser que haya diez tipos y los diez usen lo mismo.

Dice yo:

Utimamente estoy pensando en las mismas cosas. El lenguaje de las técnicas extendidas me parece saturado, muy de una época... de una adolecencia musical ya extinta para mi.

Escribí con pasión muchas piezas basadas en técnicas extendidas. Un ejemplo de ello es mi ciclo  Música invisible... pero es una fascinación, una búsqueda que de alguna manera se agoto para mí. Es un lugar por donde tenía que pasar, un lugar necesario, pero por dónde ya pasé. 

Me gustan muchísimo los ruidos, y el micromundo de la percepción ruidista, pero coincido con Gandini que sí es mas fácil pensar el ruido que "las notas". No lo veo como algo descalificativo,  ya que cuando uno está contemplando otros factores en la música, como la incorporación de elementos extra musicales, o la elaboración de una gramática diferente, despojar a la música de "las notas" puede ser necesario, despejando un poco la cancha, tal vez de elementos muy connotativos...

Para un músico, el mundo de "las notas", la armonía, el contrapunto, el ritmo, la melodía son temas siempre a reformular, aunque se estén escribiendo obras para lámparas y escaleras. El mundo de las notas es  mundo siempre vigente y necesario, como los padres,  con los que uno dialoga interiormente toda la vida.


viernes, marzo 04, 2011