Me pregunto como armar estructuras consistentes con aire, con detalles, con pequeñeces. Pienso en las maquetas con hilos de la sagrada familia de Gaudí, tan sólidas en su fragilidad, tan consistentes en su delirio. Ideas tan fuertes y frágiles como la existencia. A Gaudí lo mato un tranvía cruzando la calle.Pienso en Nono y en los bocetos del cuarteto de cuerdas “Fragmente…” que tuve la inmensa alegría de poder ver en Venecia. Bocetos calculados, cuentas, proporciones, detalles. La superestructura del Fragmente está constantemente quebrada por la fragilidad de los recursos de otras cuerdas, suspendida en la catedral de los innumerables silencios y fragmentaciones del discurso. La organicidad de la existencia también se vuelve frágil en Nono. La música se escucha abstracta y calculada a la vez. Como el diseño del agua o de la nieve.
Mi pieza para órgano se llamara por eso La arquitectura del aire. No del aire soplado, no del aire de la respiración, sino del aire que hay entre las cosas.
2 comments:
"La Arquitectura del aire"... hermoso título, muy evocador y delirante.
Si tu obra tiene como ejes a Gaudí y a Luigi Nono, me muero por escuchara.
Es hermoso que el arte se nutra de tantas cosas. Las cuestiones de la intertextualida me interesan bastante.
Saludos y un abrazo.
No hay que perder el hilo...
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