jueves, mayo 28, 2009

Con los ojos vendados

Daniel Buscher (flauta) y Matthew Conley (trompeta y flügelhorn) hicieron una versión de mi música para instrumentos solos "Música invisible" en Montreal hace unos días. Había intercambiado un par de emails con ellos y se que Amy Horvey, una trompetista genial con quien trabajé las piezas de trompeta les acercó el material. Pero fuera de eso, no tuve mucho más contacto y encontré los videos hoy en el YouTube.
En esta versión el flautista de Música invisible toca el primer número con los ojos vendados en una doble metafora inexistente: la música no es invisible y no hay nada para ver (salvo la partitura, que se ve que se la estudió de memoria, que ejemplo de muchacho!).
El trompetista resolvió el tema del balde con agua que pide la pieza de una manera muy poética, con una luz debajo (también toca "by heart").
Me da mucha mucha alegría cuando la música se abre camino sola (mucha mucha alegria) y cada uno le agrega algo, se la apropia un poquito.
Adriana Montorfano hizo una version preciosa tambien de mi ¨Musica invisible para flauta y bailarina¨en Buenos Aires, en el 2007.
Me gusta mucho lo que hicieron y me da muchísima alegría cuando veo versiones de mis obras donde yo no estuve presente desde una perspectiva diferente a lo que me había propuesto para la obra.Siempre dicen que una vez compuestas, las obras ya no son más de uno. Se siente así.





miércoles, mayo 27, 2009

Composición tema "La vaca"

Ya se editó el libro Notations 21. Hoy me llegó una copia en el correo. Es un libraco enorme dedicado a diversas notaciones musicales contemporáneas. Me dedicaron una página con ejemplos de una obra y un pequeño artículo que escribí para esta ocasión.
El libro, evocando al Notations de John Cage, es un objeto precioso en sí mismo. Tiene ejemplos de partituras y reflexiones acerca de la notación de un centenar de compositores: John Cage, Joan La Barbara, Murray Schafer, Stockhausen, James Tenney, Earl Brown y muchos otros no tan conocidos.
A mí, me pescaron en la web via mi sitio (by the way, la info de la obra está mal. Se trata de Zand y no de Música invisible. Aunque algo de invisible tiene la pieza Zand, porque la partitura está pensada en negativo para poder ser leída en la oscuridad con una lámpara especial).
http://www.notations21.net/
...

Cuando era chica mi mamá quería que yo fuera escritora porque siempre me sacaba diez en las redacciones del colegio y hacía llorar a la maestra (era una niña bien al estilo Puig!). Cuando me dediqué a la música mi vieja aceptó la decisión para no ir en contra de sus principios hippies de autodeterminación de los hijos, pero en el fondo pensaba que era un desperdicio. Yo, que entre mis virtudes tengo la de ser una persona extremadamente cabeza dura y obsesiva hasta la necedad, seguí mi camino en la música; la presión siempre ha ejercido un poder estimulante en mi vida. Pero, ahora, en la cuarentena de la vida, pienso que tal vez el tema de la escritura sea mucho más importante de lo que siempre creí en mi conexión con la música... hay cosas que se me ocurren escribiendo, y no tocando un instrumento o mirando un paisaje. Muchas cosas también las pienso a través de la literatura (Aira, Gombrowicz, etc).
De escribir una composición tema "La vaca" a notar un multifónico hay tal vez más similitudes de las que uno creería a simple vista. Un psicoanalista diría que en el caso C se cumplió el mandato de la madre, del que aparentemente no pude escapar.
Mi próximo cuarteto de cuerdas se llamará entonces "La vaca" y Freud y mi madre contentos. La señorita Angélica de quinto grado llorará ahora por otras razones.


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miércoles, mayo 20, 2009

Ignorance is blessing



Si, estoy a pleno con el holandés. Finalmente estoy hasta entusiasmada con este idioma tan raro. Es como aprender a tocar el serrucho musical o singing saw, o escribir una pieza para acordeón , guitarra eléctrica y viola da gamba. Tiene su encanto.
La nueva gracia es escribir todos los emails que puedo en holandés y cuando puedo, escudarme en la ignorancia para reirme un poco (ignorance is a blessing). Por ejemplo, encabezar una carta formal al proveedor de internet “Beste persoon = querida persona”. Tiene su encanto y con alegría se aprende más rápido. Ja ja já.

martes, mayo 19, 2009

Umbral


La semana pasada me desgarré un músculo en la clase de yoga. Hoy le pregunté al profesor que tenía que hacer al respecto, si tenía que parar hasta curarme o seguir...
Él dijo algo que me encantó. Me propuso seguir (nunca en Bikram parar es una opción aunque estés con 40 de fiebre) manejando el umbral de dolor del músculo. Me propuso que midiera hasta donde podía llegar en las posiciones y que parara justo en el límite (un cachito más allá también). Dice que los músculos se curan más rápido en actividad que en reposo.
Más allá de lo físico me gustó mucho la idea de trabajar en el umbral del dolor, entrando y saliendo del límite y teniendo una posición activa, de control frente a la situación inevitable.

Half stops


Estoy incursionando en el mundo de los half stops en el órgano. Es muy interesante ver como el instrumento se va desdibujando y convirtiendo en otra cosa, en una máquina de ruidos , en un mecanismo de relojería, en un mueble, etc...
Tengo la teoría de que a medida de que el órgano se va transformando por tocarlo de otra manera, a su vez está cada vez más cerca de su verdadera esencia (ésta es una idea que tengo en general con respecto a las técnicas extendidas... como si los instrumentos se desnudaran de su formalidad): cuanto más “raro”, más órgano que nunca. ¿Se aplicará esta idea también a la gente, a una misma? Ojalá que no!

viernes, mayo 15, 2009

La vista flaca

Construir una estructura con pocos elementos es igual o más complejo que construir una estructura con muchos materiales (aunque sabemos que las comparaciones que tanto nos gustan no sólo son odiosas sino impensables).
Lo que estoy tratando de decir es que detrás de aquellas estructuras "simples" sostenidas con los puntos elementales, hay un gran trabajo de diseño que sin esta arquitectura de la nada no tendrían ningún significado.
El proceso de la reducción de elementos a lo esencial es un proceso de otro tipo de solidez que la de la exhuberancia de los materiales. Construir una catedral con tres ladrillos requiere un diseño y una economía de recursos diferentes que si se utilizaran 3 toneladas de hormigón: menos cemento, más materia gris. Creo (sin menospreciar) que con más materiales se puede hacer “la vista gorda” y un poco más de ruido.
Ayer fuí a un concierto de improvisaciones de órgano (tocaban en "mi órgano") y es como si me hubieran tirado una lluvia de adoquines. Si muchos compositores fueran arquitectos, el mundo sería un lugar muy peligroso!

Minimalismo



Escribo una nota y la dejo reposar. Voy a un concierto, duermo, escucho música, analizo algo. Vuelvo a la nota y la borro.

-Con gente así adonde va a ir a parar el país (cualquiera que sea)!

miércoles, mayo 13, 2009

Amigas 2


email a Mercedes Do hoy:

"La vida se va tejiendo de forma extraña. Y el día que decidiste dejar tu red de seguridades, pues a arremangarse! Dejando de lado el romanticismo, cuando uno quema las naves, las quema, y mas allá de la imagen bonita del barco en llamas en la playa en algun punto el olor a quemado te alcanza. Lo que quiero decir es que las decisiones complejas y valientes en la vida no son una postal, son dificiles de verdad e implican muchos momentos de negrura."

"Yo cada tanto me quejo, porque hace bien ver donde una esta parada para tomar nuevas mini decisiones. Pero me quejo coyunturalmente, o sea aqui y ahora y no me arrepiento de nada importante. Na de na. Me molesta la basurita en el ojo, pero eso no invalida el paisaje alucinante que existe alrededor. Distintas percepciones de lo mismo..."

"Si, se me hace cuesta arriba vivir en Holanda. Que esperaba? Obvio que es dificil y muchas veces, muchisimas, es un garronazo. Pero lo volveria a elegir. Tal vez el termometro del descontento sirva para corregir cosas, para acomodarse mejor. Pero creo que las decisiones jugadas son meritorias y si hay algo que no quiero hacer, es mirar mi vida desde afuera, como si fuera de otra, sin haber tomado decisiones, sin haberme arriesgado."

También discutimos en los emails tonterías, cosas de chicas, y chusmeríos jugosos que no vienen al caso en este blog.

Amigas


email a Flor Sgandurra ayer:

Estaremos viviendo nuestras vidas o nuestras bios? Te dejo la inquietud!

Operación triunfo

Yo no se si "voy a triunfar". Pero si sé que hice/hago todo lo posible y lo imposible para vivir la vida de la que estoy convencida. Me saldra mejor o peor (por lo general las vidas que me gustan son un poco complicadas y me salen siempre un poco mal), pero ese es mi triunfo y no resignarme a lo que me tocaba.
Tal vez un día me canse, o quiera estar mas estable... en palabras de Bioy Casares, "anhelando esa seguridad donde no pasa nada"...
No sé, si tengo que pagar el precio de dos o tres Joselitos y de balbucear un idioma fuera de mi repertorio, pues venga, está en mi presupuesto, me puedo permitir esos lujos.

lunes, mayo 11, 2009

El punto ciego


Hace 7 años que estoy viviendo en Holanda y tengo que la sensación de que en este país soy invisible. No me estoy quejando ni lamentando de mi suerte, lo juro (por lo menos hoy!). Estoy pensando este tema como si yo no fuera yo y no tuviera ningún tipo de empatía con mi propia vida.
El punto ciego es la zona justamente en el ojo desde donde no se ve. Siento que Holanda, por una cuestión de mentalidad, es mi punto ciego. Un punto desde donde mi música es invisible, un punto de absoluta soledad estética.
Las oportunidades que me he tenido en este país han sido por cuestiones más o menos azarosas. No tengo la sensación que hayan sido realmente por un interés en mi lenguaje salvo algunas excepciones como trabajar con el maravilloso Arnold Marinissen. También conocí mucha gente fantástica que estaba de paso y se termina volviendo a sus países, como la trompetista canadiense Amy Horvey. Pero no tengo la sensación aquí de trabajar desde una plataforma, desde una base de algo, sino desde un picoteo con el exterior (y si hay plataforma es un mini aeropuerto privado).
La verdad es que como música he tenido muchas oportunidades muy lindas en otros países, incluido el mío. Lindos conciertos, lindas versiones de las obras, lindos viajes, linda recepción de algunos trabajos. Pero en Holanda las cosas no se terminan de armar, no fluyen. Tal vez no sea sólo Holanda (igual sigo creyendo que este país es muy raro) sino el lugar "x" donde vivo: siempre es más difícil construir una actividad regular en un lugar fijo a diferencia de intervenciones aisladas en lugares ocasionales (esas ciudades de la fantasía que se visitan poco en la realidad de los trenes y mucho con la imaginación).
Si pensara mi vida como la historia de otra persona, diría que me vine a Holanda para estar sola. Lo digo sin dramatismo, quasi poéticamente.

sábado, mayo 09, 2009

Fotos de viaje

Principal sound portatil.


Gezellig! (Acogedor!)

Un secreto: los tubos vistos de atrás están llenos de agujeros, ya que muchas veces la afinación no coincide con la longitud del tubo que la estética (visual) pide a gritos. Hay tubos que se afinan para cada concierto y tienen difertentes tipos de embocaduras.


Ingeniería del aire.
Notas pedales - Negras y blancas distribuídas a los costados del instrumento (C chest & c sharp chest o el baúl de los do y el baúl de los do sostenido)

Construir el verosímil (o cómo escuchar un relato triste de una persona que está disfrazada de pollo).

En cine no nos importa que el huracán que ha destrozado medio pueblo no haya alterado el peinado impecable de la protagonista, ni que el tifón maligno no haya osado arrugar su vestido blanco, ni que la plaga de termitas no haya tocado ni una gota de su maquillaje.
Cada historia construye su verosímil y desde esa realidad se plantea la narración.

Hoy fui a escuchar un concierto de órgano en el Orgelpark en Ámsterdam, el órgano para el cual estoy escribiendo.
El programa era bien clásico: obras del SXIX (César Frank. Guy Ropartz, Samuel Rousseau) de compositores escribieron para ese tipo preciso de órgano: Verschueren-orgel.

Ingeniería sonora

El órgano es un instrumento que tiene varios teclados y pedalera conectados a gran cantidad de tubos de diferente tamaño, material y tipo de "embocadura". Algunos de ellos -los menos- están a la vista, ya que detrás del teclado hay una serie de compartimentos llenos de otra gran cantidad de tubos que están apoyados sobre plataformas, mesas, ubicados en cajones, pequeñas cajas con puertitas, etc. Es como una especie de mini-ciudad de tubos.
Cuando un organista toca determinados registros, acciona diferentes “regiones” de este mapa de tubos.

La tonalidad desplazada

César Frank escribió música que está claramente basada en las leyes de la armonía y el discurso tonal. Las distintas secciones o frases de su producción para órgano está orquestada utilizando los diferentes registros del órgano. Los diferentes colores no sólo corresponden a diferente tipos de tubos sino que suenan en recintos totalmente diferentes. La orquestación no sólo cambia el color instrumental sino significativamente el espacio.
Para mis oídos “actuales” todo el concierto se trato de una ilusión de una armonía (el verosímil del siglo XIX) que iba saltando de cuarto en cuarto. ¿Cómo hacer para suspender la idea de que las ideas resuelven en “otro cuarto” y concentrarse en las leyes de la armonía? Arditto! En qué está pensando? Vuelva a clase!

El arte de la exageración

Sería como tocar un quinteto con piano de Schumann, por ejemplo, dónde cada uno de los integrantes está en un cuarto diferente y el chelista encerrado en un cajón, que por medio de un pedal se abre y se cierra mientras toca. De más está decir que la pasé bomba.

Ping pong

Otra cosa extrañísima es que los tubos frontales (las notas pedal) del órgano están ordenados simétricamente de grande a pequeño a ambos lados del teclado. Las notas están distribuídas blancas de un lado, negras del otro, por lo que la música que utiliza ese registro, va saltando de derecha a izquierda constantemente - dependiendo de la tonalidad. El tubo del do en relación al tubo del do sostenido está a una distancia, digamos, de tres metros, cosa que en una línea de bajo se escucha muchísimo!
Me pareció muy extraño que el tema de los constantes saltos espaciales fueran como “borrados” por el discurso de las obras, haciendo "como que no importa" - como el vestido imaculado de la chica en medio del tifón- cuando para mis oídos profanos era casi lo más predominante…

¿Cómo hacer para escuchar el relato triste de una persona que está disfrazada de pollo?

jueves, mayo 07, 2009

Escalas

Sigo con el big brother de compartir los materiales musicales de la pieza que estoy escribiendo. Si la cámara me sigue, van a ver una escala donde cada paso es un semitono más grande que el anterior.

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En mi pieza esta escala está conectada con la idea del hilo que sube. Como bien Tom & Jerry nos han enseñado - también Mozart, entre otros- las escalas suben y bajan. Esta escala tiene la particularidad de que a medida que va subiendo los tramos se van expandiendo.
Parafraseando a mi amigo PJ, esta idea se siente como el huevo de Colón.

Duración


La obra va a durar 11 minutos sharp. Uno de ellos, de 60 segundos.

miércoles, mayo 06, 2009

La niña de mis ojos

Es la idea base de mi pieza para órgano y dos percusionistas. Aprobado el curso de orquestación de la pavada.

Madres

Mi mamá me preguntaba si yo estaba siempre entusiasmada con la composición. Y yo le contesté que no. Que hay momentos de mucha intensidad, pero que en general es trabajo y más trabajo. No se si me siento feliz escribiendo, pero me siento muy infeliz si no lo hago.

martes, mayo 05, 2009

Poética


Estoy trabajando en la pieza para órgano. Tengo muchas ideas en la cabeza y poquitas en el papel. Ya iré bajando las cosas.
Le contaba a mi mamá (que no es música) por teléfono algunas ideas de mi obra y me gustó mucho la charla.
La idea de la obra es “construir” tres órganos. Uno de metal (percusionista 1) con vibrafón y etcéteras, otro de madera (percusionista 2) con marimba y etcéteras y el tercero de aire que es el verdadero órgano.
El órgano está arriba en el hall y los percusionistas abajo. La obra comienza con el percusionista 1 que en un momento avanzado de la obra toca un hilo que está atado a una lata de tomates (que suena espectacular!) y se comunica con el organista que hace su primera entrada. La lata está arriba, con el organista, el hilo colgando hacia abajo hasta llegar en diagonal al percusionista.
Mi mamá dijo
-Que poético! Me gusta la idea!
Y a mí la verdad que también, porque construir la fantasía de que el sonido “sube por el hilo” (es mentira, porque el sonido se desplaza por todo el hilo y resuena en la lata en forma pareja) es una de las cosas que me interesa trabajar en profundidad. Es un concepto cercano a la sinestesia o la mixtura de la percepción. En realidad el hilo que sube es una imagen visual pero que en el discurso de la obra, sirve como un conector entre un instrumento que está abajo y otro que está arriba.
Otra idea en el mismo campo es que el percusionista 2 toque una serie de escalas que va ascendiendo, hasta finalmente llegar al órgano, que reacciona. Se da también en este ejemplo otra idea de sinestesia, ya que la altura del sonido se traduce como altura en el espacio físico.
Este tema me apasiona.

La inercia de las cosas.

Hace meses que no escribo música. Creo que es el primer recreo largo en 7 años, tiempo que llevo viviendo en Europa. Debo reconocer que la ausencia de escritura me da vértigo, vuelve la vida muy vacía, bastante híbrida y chata.
En Argentina estos recreos son más comunes, en Europa no tanto, porque la maquina compositiva se está siempre moviendo, por uno mismo o por los demás, que te piden obras, generan proyectos, etc. La contemplación “en sí misma”, fuera de la acción concreta es algo que no se da por lo general en la Europa pragmática y mucho mucho mucho más en la pampa húmeda. Es más fácil vivir sin pensar tanto.
Pero yo necesitaba parar, enfrentarme al vacío de la mano quieta y la cabeza a mil por hora. Reflexionar cosas sobre mi lenguaje para no seguir escribiendo siempre la misma obra. No lo digo por una cuestión de originalidad, sino por una cuestión de inercia. Parar un poco permite apropiarse de algunos “modus operandis” y deshacerse de otros.
Es fácil para mi (en teoría) escribir cierto tipo de obra con recursos que ya manejo. Obras que sé que van a funcionar, que se pueden tocar, que a la gente le va a gustar. Encapsularse dentro del propio estilo y darle a la manivela sin pausa.
Pero … para qué? Me vienen esa preguntita incómoda de argentina largamente psicoanalizada … para qué el do, el re, para qué un multifónico, para qué la escritura, la belleza de la obra, la sensualidad del sonido, la situación de concierto y la vibración del platillo en la atmósfera terrestre?. No sería más fácil escribir una pieza tras otra en lugar de tanta pregunta?
Y no. Porque si las obras no son una pregunta abierta, un bosquejo de solución, un mínimo intento de cambiar algo, no tienen el mínimo sentido - más allá de su calidad. Y muchas veces hace falta parar, tomar perspectiva, enfrentarse al vacío y tomar decisiones (aunque sea reconfirmar las de siempre).
Yo sigo creyendo que el sentido de escribir música es cambiar el mundo (aunque sea un poco!), no perpetuarlo.

Hace meses que estoy pensando en el órgano sin escribir una nota; escuchando cosas, analizando, estudiando, pensando. Y me alegro. Porque al principio escribir para órgano me resultaba una cosa muy extraña. Y necesité unos meses para tener una idea, algo que realmente quiera decir. No sé que tipo de “algo mío” hubiera escrito hace tres meses cuando el instrumento me resultaba tan ajeno.