viernes, enero 23, 2009

Pasen y vean!

http://www.ceciliaarditto.com

Hay algunas cositas muuuy viejas. Algunos se van a sorprender, otros a emocionar, y otros me van a querer matar!
Encontrarán videos, textos, imágenes varias y un podcast con música. Muchas gracias a Mercedes por las correcciones del inglés y a Marylin por las fotos!
Hasta mañana!

miércoles, enero 21, 2009

La vida es sueño


Anoche soñé que tocaban una pieza mía para clavicémbalo. La obra del sueño era una mezcla de un cuarteto de cuerdas que terminé el año pasado y la obra nueva que voy a escribir para órgano (que en la vigilia no tengo ni idea como va a ser ).
Mi pieza era typisch Nederlands: virtuosa, disonantemente moderna, previsible hasta el infinito … que sueño... ah, no, cierto que estaba durmiendo... El concierto era en el Concertgebouw (el teatro Colón de acá).
La gente, elegantísimamente kitsch, aplaudía entusiasmada, con ese tipo de aplauso “hueco” que más que medir el entusiasmo, mide el temor a algo que no se termina de entender mucho, un "no vayan a creer los otros que no me gustó".
En el sueño yo había llegado tarde al concierto (argentina de pura cepa!) y me había perdido gran parte de la música. Vi parte del concierto desde las bambalinas, por lo que veía al público de frente y a la intérprete de costado.
La gala había terminado. La clavecinista, vestida como una cantante de ópera, hablaba con uno del público ignorándome de soslayo, como si la obra la hubiera escrito un compositor ya muerto y yo fuera una mosca esotérica. Ella, había decidido, after-concert, que la pieza le interesaba… “Estudié la pieza casi una hora antes de venir al concierto” le decía al señor en frac de H&M - queriendo decir “Viste, insatisfecha, tanta obsesión por el detalle y a al final a la gente le gusta! Todo en un holandés que en el sueño milagrosamente entendía.
Me levanté, me hice un mate y pensé que con sueños así los psicólogos se morirían de hambre.

domingo, enero 18, 2009

Rode schoenen

...la cosa es que ahora, entre otras, voy a escribir una obra para órgano y dos percusionistas. El órgano es un misterio para mí. Me está ayudando a develar este interrogante Piet-Jan van Rossum, compositor y organista en su juventud (infancia?). Piet-Jan tiene además de una sensibilidad paranormal con el instrumento, un par de zapatos rojos de organista para bailar la línea de los bajos que harían la envidia de Fred Astaire y Buxtehude.

Mi vocación para la pavada siempre dice "presente señorita": "Buxtehude's dream"...

sábado, enero 17, 2009

Tocadiscos


El año pasado fue un año de muchas transformaciones bastante importantes en mi vida. Son esos años un poco “pivote” donde se tuerce un poco más que lo habitual la línea de la vida.
Con respecto a lo profesional, coincidió con cierto tiempo prudencial de vivir fuera de mi país -seis años- suficiente como para empezar a desempolvar las fantasías que traía en mi valija y chequear realmente la realidad musical europea.
He escrito algunas cosas al respecto anteriormente, pero en principio podría resumir mi situación como una gran desilusión de la escena profesional europea en general, holandesa en particular y una renovación de los votos con la música en otra perspectiva nueva y diferente. Doloroso, difícil y saludable.
También he escrito antes sobre algunas cuestiones extra musicales que me han dado una visión más holística de la música, en realidad de la vida en general, como la disciplina del yoga y la alimentación macrobiótica.
En el momento que mis expectativas están claramente (y sinceramente) en otro lado, las oportunidades se precipitan. Es esa filosofía temible de los chinos que dicen “cuidado con lo que deseas porque se te cumplirá” o esa interpretación más histérica de la vida que parece que cuando uno ya no quiere más las cosas - de verdad- las cosas suceden…
Me empezaron a llover propuestas literalmente del cielo, oportunidades que hace un par de años me hubieran hecho saltar en una pata y ahora me producen perplejidad (mi primer pensamiento siempre es… me gustaría hacerlo pero espero que no tenga que faltar a yoga…). Yo solo quería cocinar y escribir música. Y disfrutar los parlantes nuevos que me compré. Cosas de la vida.
Hay una lectura más pragmática y es que lleva mucho tiempo construir “un algo” desde cero en el exilio. Dicen las estadísticas casuales de los comentarios de los amigos, que desde la nada uno tarda más o menos 10 años en armar algo, y tal vez esta interpretación sea más tangible que la filosofía china de los propósitos o la lectura psicoanalítica de lo resbaloso del deseo. Nuestra cabeza va a 45 y el mundo gira a 33. Algo así.

Justo eso

A veces uno encuentra ese segundo perfecto y redondo de "lo que quiere hacer"... el "justo eso". Todo el trabajo, el pensamiento, la capacidad, la incapacidad y sobre todo el azar, se confluyen en 22 segundos de sinceridad suprema, donde el propósito y el resultado se dan la mano.
A mi me pasa fragmentariamente en mi producción. No con obras completas. De a ratos... ojalá pudiera sostener estos estados de convencimiento total durante más tiempo o de forma más consistente...

Puedo escribir un tratado sobre este minuto de música, sobre este rato que me llena. Podría escribir un tratado ahora que "ya está hecho"... (me pregunto si es eso lo que le pasa a Spregelburd)

En este fragmento me gusta la relación entre lo métrico y lo azaroso. Me gusta la combinación entre lo musical y lo extra musical. Me gusta que la situación de "chamber music" se convierta en un living room con dos personas interactuando. Me gusta que los gestos si bien tetrales tienen una lógica musical.

En "La magia" el percusionista abre un periódico, lo lee, lo abolla, limpia su timbal y lo arroja haciendo una trayectoria en el aire, en un marco rítmico en contrapunto con la línea del arpa.

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Los verbos irregulares

Estoy leyendo "Los verbos irregulares" de Rafael Spregelburd. Sólo pude ver una de sus obras, Bloqueo, la última vez que estuve en Buenos Aires. Por el resto me conformo con sus escritos teóricos que son brillantes. Spregelburd tiene esa capacidad para subvertir la gramática instaurada de un lenguaje-como el teatro o bien podría ser la música, da lo mismo- y crear un nuevo idioma con un vocabulario más o menos común. Siento que me habla a mí.
Además lo que él tiene- que yo no y me gustaría mucho tenerlo- es un aparato teórico integro y brillante. Empecé a subrayar el libro, y debo decir que esta TODO subrayado. Más allá de mi entusiasmo e incapacidad de filtrar la información, debo decir que los textos son muy sustanciosos. Me gustaría ver más cosas de Spregelburd en vivo, porque la realidad del teatro leído se me antoja parecida a la música. Las obras escritas son como partituras donde falta el proceso de la puesta, pero a la vez son grandes disparadores de la imaginación.

Quería compartir un pequeño fragmento de mi pieza "Alrededor de la música", una pieza del año 2006, bastante pivote dentro de lo que venía haciendo hasta ese momento. Esta sección es en términos ortodoxos "puro teatro" pero totalmente notada en términos musicales tradicionales, un tema que me obsesiona. Este fragmento se centra sobre la música de los gestos, un silencio acústico pero no corporal. Un silencio ritmico.
En honor a "Los verbos..." Chin chin.




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