jueves, noviembre 20, 2008

Arqueología web


Estoy reconstruyendo mi página web, agregando música, textos, dibujos, videos, etc. Recorrer todos estos materiales es un trabajo emocionalmente agotador, una especie de arqueología personal donde se van viendo las distintas capas del tiempo y del pensamiento de una persona (que resulta ser una).
La página web… que se yo… es extraño verse de afuera, escribir autobiografías en tercera persona, como Maradona cuando habla por la radio y dice “porque Maradona…” refiriéndose a él mismo.
Hace 13 años que soy formalmente compositora, pero este trabajito de recolección de vivencias y materiales me llevan a líneas mucho más antiguas y zigzagueantes donde puedo rastrear la composición desde siempre.
Yo siempre fui una persona de propósitos, de ponerme una meta y pase lo que pase cumplirla. Siempre la voluntad fue una de mis virtudes-defectos, y revisando mis escritos me da un poco de impresión ver como me planteo un propósito y a la larga, o la larguísima los voy cumpliendo.
La reflexión no viene por una loa a la voluntad sino todo lo contrario. En mi experiencia de persona voluntariosa puedo decir que los propósitos no se proponen, como la palabra sugiere. Los propósitos se descubren y ahí uno se los apropia.
Yo estuve muchos años pisando huevos con la música, con una intensidad adentro que no podía encauzar en el afuera, estudiando miles de cosas, muy intensa y estérilmente en la misma medida. Hasta que un día descubrí que había estado componiendo desde siempre, y siempre es siempre, desde chica. En un momento de la vida se te abren los ojos a algo que ya existía, y los astros se confluyen en Temperley o en Ámsterdam para tomar el desafío.

Tuve la inmensa suerte de estudiar en el Ceamc en una época dorada donde conocí a gente muy valiosa y diversa, entre ellos mi profesor Gabriel Valverde, que me trató como compositora desde el primer silencio que escribí, y con el que jamás pero jamás escribí un ejercicio, sino siempre música relevante.

Esta arqueología web me enfrenta con materiales y memorias del pasado, pero sobre todo me enfrenta con la reformulación de ese pasado hoy. En otras palabras estoy inventando mi presente. Armar una página web es como inventarse una misma, con bases más o menos virtuales, mas o menos virtuosas. Yo pienso, mientras sigo organizando el material como quien teje al crochet los hiperlinks, que no sé si estoy mostrando en mi página quien yo soy, sino esa otra que quiero ser (todavía no está colgada; hablo de la página, no de la chica). Y que todas las cosas más importantes de mi vida jamás pero jamás fueron un objetivo planteado sino descubierto.

miércoles, noviembre 19, 2008

Ajedrez

Mi papá que es contador me enseño matemáticas y a jugar al ajedrez cuando tenía 5 años. Todavía me acuerdo del primer día que jugué al ajedrez con él y le gané. Creo que tenía paperas. Roberto todavía jura que no me dejó ganar - por supuesto que si!. Lo que entendí con el tiempo es que el no me estaba enseñando sólo las reglas del ajedrez, sino a amar el juego.

martes, noviembre 18, 2008

Nueva pieza para clarinete 2
























Voy a escribir una obra para clarinete y luces. Me inspire en un corto de Jorge Lumbreras llamado Switch on. También en el cuento Switch on the night de Ray Bradbury (La niña que iluminó la noche) que leía cuando era chica e iba a la escuela Nro 37 de Temperley. El título de la pieza será "La via láctea". Estuvimos probando luces y efectos con la clarinetista Ainoha Miranda. Mooi!!! (en holandés lindo). En Holanda las estrellas son diferentes.

Nueva pieza para clarinete



























Estoy pensando algunas cosas...

jueves, noviembre 13, 2008

Diario de viajera 1 - Sobre los propósitos

Yo vine a Holanda para ser compositora. Viviendo en Buenos Aires tenía una fantasía enorme en relación a lo que es un músico profesional, a lo que es la vida del músico en una sociedad del primer mundo donde los multifónicos y las técnicas extendidas están en el menú diario de la música.
La vida musical en Buenos Aires siempre fue para mí intensa y plagada de experiencias relevantes, pero un día, como un flash, tuve la visión de que si me quedaba en Argentina iba a seguir escribiendo mas o menos la misma música por el resto de mi vida. Fue como una visión o una intuición. Necesitaba un cambio de aire, para mejor o para peor, pero seguramente algo diferente, que pusiera en juego mis creencias y mis recursos. También estaba impulsada por una enorme fantasía de venir a Europa, la Europa que se piensa desde la Argentina, que es mucho mas intensa y fabulosa que la Europa que se vive estando acá. Es hermoso ser argentino en Europa, se disfruta más.
Ahora seis años después de haber cruzado el océano tengo una visión diferente de las cosas. Una especie de desilusión con respecto al ser un músico profesional y una reacción ante los sistemas tan ordenados y reglados como las sociedades del primer mundo. Me evito el tanguito. Ese no es el tema ahora. El tema es como uno se va proponiendo metas en relación a sus fantasías y como la vida que es más sabia que una -como bien dice Margarita Fernández- te va llevando para otros lados.
Yo viene a Holanda por la música y encontré otras cosas, entre ellas la música, pero de una manera diferente a mi expectativa.
No encontré compositores que me encandilaran, no encontré ideas que me cambiaran la vida. La vida en realidad fue la que cambió mis ideas.
El conservatorio de Amsterdam fue un tedio y en realidad un espacio de soledad en mi propio lenguaje. La vida musical institucionalizada un lento proceso doloroso donde la práctica cotidiana absorbía los ideales. Mis amigos holandeses, los compositores que me encantan de acá, son más marginales que yo. Otra vez sopa.
Pero esa soledad inmensa, en este nuevo lugar y lejos del lugar que dejé -que ya nunca será el mismo para mi- me dio una perspectiva para atar todos los cabos de una manera diferente. Este país extraño me dio cosas muy distintas de las que vine a buscar. Parece que vine acá a desanudar algo muy difícil de desanudar y a atar otros cabos.

Hace un año empecé a practicar Bikram yoga, un yoga muy físico y exigente que se practica en una habitación a 38 grados de calor. Jamás me hubiera imaginado comenzar una actividad física tan exigente a los 40. Pero el yoga me está cambiando la vida y la música, como ninguna clase, ningún concierto, ningún proyecto lo hizo en este lugar. Como charlábamos hoy con Pablo Fontdevila, vine a sentar cabeza literalmente (por el yoga, ja ja ja ja!).
Y como consecuencia del yoga apareció de la mano de mi amiga Mercedes Escardó el mundo de la macrobiótica … un regalo del cielo tener a Mercedes en casa por una temporada cocinando en esa cocina transformada y alquímica donde cada ingrediente es relevante. Una clase magistral de composición.

Aprendí (aprendo) mas del Bikram y de Mercedes que de cualquier profesor u evento musical. Más de los mismo. Y no sólo como experiencia vital, sino que en mi sistema expandido, estas experiencias nuevas se traducen en música, en maneras de pensar la mil veces reconfirmada vocación de componer.
Escribo estas cosas y me acuerdo mucho de Cage (un macrobiótico también). De ese hombre que pudo sintetizar tantas experiencias vitales, tantas intensidades en un lenguaje que resultó también ser musical: un concepto más holístico de la vida en la música y de la música en la vida.
Por eso, “Holanda, la nota, se mira y no se toca”.
En un momento, viviendo en Bs As tuve la certeza de que mi país (amadísimo) me estaba asfixiando. Encontré acá la música que tenía adentro y muchas conexiones intensas con mi origen y con mi pasado remotísimo que allá se me hubieran perdido en el paisaje común. Vine a Holanda a encontrarme con mi infancia y con otras intensidades que a veces reflotan cuando una anda un poco más suelta… sola… con la cabeza en blanco… con el corazón a pleno.
La vida, como dice Margarita, es más sabia que una. Un aplauso.

lunes, noviembre 10, 2008

Las buenas maneras


Trabajar en la música sobre los materiales y “las mismas maneras” de otro no es una tarea del compositor sino del artesano que construye una silla que ya existía antes de ser fabricada. El nuevo objeto es una copia del concepto silla. No hay sorpresa y nadie se cae.
Con la mayoría de la música de escuela pasa lo mismo. Las obras son reproducciones de ideas de otra gente que ya existen antes de ser “reinventadas”, sea quien sea el original: Cage, Lachenmann, Vivier , Gandini.
Yo estoy absolutamente convencida de que las obras deben medirse en el terreno de reformular o reinventar el lenguaje musical: decir algo nuevo pero también “de una manera nueva”.
Si una obra no funciona porque el compositor trata de probar algo que todavía no existe y no sabe (todavía) como hacerlo, me da respeto. Si lo logra, me da felicidad.
Todo desafío trae consigo una nueva posibilidad.
Me da esperanza!

Rumrum

Al final no me dieron el premio Henriëtte Bosmanprijs 2008. Fue una semana larga y cansadora, bastante folklórica por demás.
Los ensayos fueron escasos y los músicos (algunos) no estaban cómodos con la pieza y eso se notó todo el tiempo (esas caripelas tan tensas!!). La obra lleva un set de cuatro luces y finalmente con la ayuda de Pablo Fontdevila que es coreógrafo e iluminador, pusimos los spots un poco a la que te criaste a último momento, y pum a tocar. La obra salió leiducha, aunque ahí. No fue un desastre, pero siempre es la misma historia, esta obra es teatral y está plagada de sutilezas que no vieron la luz. Las técnicas más complejas tampoco, como por ejemplo el sul tastissimo, que es tocar casi en la mitad de la cuerda con un sonido muy particular (que existe, que se puede, que es muy expresivo, pero que hay que querer probarlo de verdad).
La cabeza me hizo bastante rumrum estos días, en realidad dándole vuelta a las mismas cosas de siempre. Estaba triste porque no me gané el premio ni la plata (mi ego lo estaba), aunque uno ya sabe como es todo, en el momento de abrir el sobre uno piensa que tal vez ese oscar, esos billetitos…
Este tipo de propuesta necesita de los músicos adecuados, pero no siempre se puede trabajar en las condiciones ideales. Y que muchas veces un poco de circulación, aunque no sea en términos óptimos también habilita ideas.
Por el momento no creo que encerrarme en mi casa a componer y salir a escena sólo y cuando las condiciones adecuadas se den, sea una opción para mí. No se puede siempre escribir la obra, armar el ensamble, organizar el concierto, hacer el café y barrer la sala. Una de cal y otra de arena. Hay que trabajar con la propia gente y también aguantarse algunos chubascos aunque se te estruje el corazón. A veces estos disparos en la oscuridad salen muy bien también.

La obra que escribí me gusta mucho.

Me tengo que curtir. Más.

domingo, noviembre 02, 2008

Gabriel Cerini

Hubo un segundo concierto en Amsterdam de la orquesta TITO, junto al el compositor argentino residente en Barcelona Gabriel Cerini.
La onda de la orquesta fue bastante parecida a la del primer concierto, pero mas “musical” por la presencia de un compositor, con cinta incluida.
Entre compuesto e improvisado, la obra de Gabriel fue una fuente de inspiración de muchísimos recursos interesantísimos y algunos conmovedores. Siempre tengo el mismo problema con este tipo de propuestas “quasi improvisadas” (aunque fuertemente conceptuales) en relación a lo formal, que la duración corta de las performances ayuda, pero no termina de resolver el problema.
Rescato muchísimos momentos únicos que encuentro muy cercano a mis búsquedas.
Gabriel tocaba en un momento un pañuelo de seda. Lo balanceaba en el aire hacia atrás y hacia delante, mientras los otros tocaban los juguetes. Ese momento fue precioso, porque evidentemente el pañuelo no suena, pero tiene un ritmo, por lo que se vuelve extremadamente musical.
Es lo que a mi me gusta definir como sinestesia, o la apropiación de un lenguaje por otro. Gabriel hablaba de chimes, de campanas para referirse al pañuelo, y nunca nada más adecuado. Una campana de seda, una metáfora en situación escénica.
Otros momentos muy lindos fueron algunos “pliegues” de los instrumentos con la cinta grabada.
Gabriel tocaba unos tubos largos de PVC de diferentes maneras como si fueran trompetas marinas. A veces tocaba tradicionalmente (en castellano soplando la manguera), otras haciendo la mímica (sin sonido) y otras, lo que me resulto muy interesante, es soplar sin sonido en sincronía con el sonido viene de la cinta (playback). De esta última manera, la cinta, que estaba en su propio planeta se pliega con este gesto al discurso de los instrumentos en un tipo de relación poética, también de sinestesia. Esta vez con respecto al movimiento.

Son estas micro experiencias dentro de la pieza en general lo que me parecen valiosísimas , donde el lenguaje musical de alguna manera se quiebra y presenta novedosas y poéticas maneras de articulación.

No se si es un exceso de optimismo de mi parte, pero creo que estas mismas propuestas habría que llevarlas mas al extremo, ya que en la improvisación general se diluyen un poco. Tal vez sea imposible y la esencia de este trabajo sea esta misma volatibilidad que se percibe de a ratos. Es una buena pregunta.
Yo, cada vez mas enamorada de la volatibilidad de la partitura escrita, pienso que a esa campana de seda bien valdría la pena estamparla en un pentagrama.

Música de época.

Una crónica un poco atrasada del concierto de T.I.T.O (Trans Industriell Toy Orchestra) en Ámsterdam el pasado 3 de Octubre de 2008.
La orquesta T.I.T.O son un grupo de artistas, generalmente que vienen de la plástica y tocan con juguetes y objetos encontrados. No son músicos y se nota.
Es hermoso ver a esos en maría alemanes grandotes, soplando peines y agitando manivelas con total gravedad. Es algo muy serio.
Lo bonito es que ellos no son músicos y desconocen las reglas de la cortesía musical (o no les interesa en absoluto).
Uno de los músicos fumaba durante la performada y tocaba a la vez (fumaba de verdad, no teatralmente) Cada tanto, dejaba de tocar para fumar. La frase musical se cortaba caprichosamente al tiempo de las necesidades del pucho.
A otro de los músicos se le caía todo, (de verdad, todo de verdad)... y se lo tomaba con toda la calma del mundo.
Otro probaba tocar los juguetes desde ángulos extraños y la mayoría de las veces no sonaba o el resultado era muy pobre. Pero el fallo es parte total de la cosa y no el reverso del concierto.
Hay muchas de estas situaciones. En verdad creo que esta música está hecha de este tipo de situaciones.
La performance me pareció una cosa “de época” con instrumentos originales. Los chiches eran super “retro”.
Las obras eran cortísimas , de menos de 5 minutos y cada una con un concepto muy diferente, por lo que toda esa vaguedad de los materiales y la ejecución estaba enmarcada en algo formal rígido (y corto). Me gusto esa dicotomía.
Cuando vi ese caudal de situaciones escénicas tan ricas me dije, me encantaría escribir para ellos! (por lo que me ligué un CD, argentina tenías que ser!). Ahora creo que escribir algo es ajeno a la naturaleza de la propuesta, tan “inescribible”.
Esa música de juguetes y objetos encontrados me recuerda a las músicas y experiencias de los 60, de las cuales me vienen a la mente Acústica de Mauricio Kagel, o los experimentos de Les Luthiers. La orquesta TITO es una orquesta donde se toca con instrumentos de época, ellos no sólo están vestidos también de época, sino que lo son.
Tal vez si se pueda canalizar estas experiencias en situaciones nuevas en relación al ahora y a otras búsquedas que resuenen simpáticamente (nunca mejor empleado) con esta propuesta.

http://mambobubu.blogspot.com/2008/10/con-tito-en-amsterdam.html

sábado, noviembre 01, 2008

Tomátelo con soda

No sería conveniente que gane McCain y que lo que se esta cayendo se termine de caer bien caído? Obama es el slogam publicitario que necesita el capitalismo para emparchar el sistema. Es un presidente que por ser negro pareciera que representa a las minorías cuando nadie sabe mucho acerca de sus planes de gobierno y como los va a hacer (siempre la misma historia wherever!). Un cambio de color ahora es publicitariamente necesario para sostener un poco mas el status quo del capitalismo. Nunca la imagen ha sido mas convincente.
Ademas bien lo sabemos en Latinoamerica, que la izquierda del primer mundo se refleja como derecha cuando cambia de hemisferio y de politica exterior se trata.

Por otro lado, el mundo gira y gira, cae el comunismo, tal vez el capitalismo y los argentinos, estamos siempre absortos en nuestra propia burbuja. Compartimos una eterna pelea de almuerzo de Domingo, a los gritos, en el patio de casa; mientras, los chinos, se apoderan del planeta. Pasaran los chinos y seguiremos intactos, peleando en nuestra guerra de sifones.