lunes, junio 30, 2008

Pisando huevos


Hoy tuve un exámen de admisión para entrar a un doctorado que quiero seguir, el Documa, el año que viene. Había ocho profesores ocho, examinando mi música y mi propuesta de estudios en un ambiente bastante rígido. Me hicieron muchas preguntas sobre mi música y sobre mis objetivos en el doctorado. Para muchas de ellas no tenía respuesta aunque me hubiera gustado tenerla. Me sentí todo el tiempo pisando huevos. Me intimidaron.
Yo me puse nerviosa y tengo la sensación de que me fue mal. La respuesta concreta la tendré la semana que viene. Más allá del resultado del exámen (si entré o no al doctorado), y más allá de si este plan se adecua a mis búsquedas artísticas, me sentí mal porque en un momento dejé de ser yo misma y empecé a actuar por el miedo. Ante una mirada extraña, no podría afirmar si negativa o positiva, me salí de mi eje y empecé a pensar en función de los otros y no de lo que yo quería decir.
Primero tuve una presentación de 45 minutos acerca de mi trabajo como compositora. Encuentro muy difícil hablar de mi música, casi imposible. Pienso que debería haber encontrado una manera más interesante de presentar mi trabajo, corriéndome del papel de explicadora de mi misma e involucrando al jurado de otra manera mas creativa, en lugar de hacer una “exposición con ejemplos” y tratar de contestar las preguntas "bien". Una caída es una caída. A levantarse, soldado!

miércoles, junio 18, 2008

En voz baja


Creo que hay una música que intuyo pero que todavía no se que es, no la puedo explicar, escuchar ni escribir. Solo puedo intuirla y esperar que en algún futuro encuentre las condiciones (espirituales?) para escribirla.
Tiene que ver con la idea de algo mas holístico, mas integral y mas periférico a la vez. No con una cosa tan direccionada como una flecha, tan estereotipada ni tan antigua como las practicas de la música occidental. La música contemporánea en general me parece fuertemente música del pasado, utilizando los instrumentos de una manera ya manyada, creando expectativas que no lo son, y con cierta idea de “bello” que me parece en general decorativa. Pero no pasa por tal o cual bonita página, sino por un cambio de percepción de la realidad totalmente desfasado (giro de 359 grados?).
Es muy difícil lanzarse de verdad a algo que uno no sabe. Pero como en el yoga, cuanto uno más se relaja y se lanza, se llega a lugares insospechados. Es mas fácil dar un triple salto mortal con el cuerpo que con la cabeza. Es muy difícil no actuar desde el temor, y como dijo Etkin que dijo Varese, una cosa es la música y otra el coraje.
Una vez, un amigo compositor holandés, Martijn Voorvelt, me hizo un comentario también muy holandés y dijo que yo estaba loca pero que mi música no. La verdad es que no sabía si decirle gracias o hacerle un vudú, pero como todos los comentarios super sensibles de Martijn, me hizo pensar por años. Pensar en cuanto cuesta realmente lanzarse a lo que uno es y hacer algo con eso mínimamente interesante. Y no hablo de desafiar a los ensambles y a las audiencias, sino de desafiarse uno y hacer realmente lo que uno desea, sin temor a uno mismo, soltando un poco la posta histórica. La corto acá porque sino Bucay me va a correr por el copyright.

lunes, junio 09, 2008

La música del teatro II

Otra super joya de la imágen y el sonidoque tenía ganas de compartir.

Once Upon A Time in the West - Sergio Leone - Primera escena

El teatro de la música

De una manera más o menos espontánea mis ultimas obras tienen una tendencia más teatral. En mis últimos trabajos he ido paulatinamente ampliando la percusión e incorporando objetos sonoros mas allá de los instrumentos tradicionales, también me adentré el mundo de los "gestos", es decir movimientos o situaciones de la practica musical que no necesariamente tienen una contrapartida sonora (pasar páginas de la partitura, prender y apagar las luces del atril, solfear, etc).

Digo que este proceso se da de una manera mas o menos espontánea porque mis comienzos como compositora fueron justamente escribiendo obras de teatro y cortos de animación, y esa experiencia se están filtrando desde el pasado en mis nuevas obras.

Encuentro estas experiencias del teatro musical complejas en relación a la articulación de la música con el teatro. Muchas obras, sobre todo de la decada del 60 y del 70, algunas representadas por el compositor alemán-argentino Mauricio Kagel, me dejan totalmente vacía con respecto a la musicalidad de las obras. Siempre me sucede lo mismo: los conceptos de las piezas son interesantes y las piezas generan una expectativa que se empieza a diluir a los pocos minutos de empezada la obra. El teatro se come a la música.

viernes, junio 06, 2008

Joselito

Tengo un trabajo esporádico como camarera en un bar de tapas en Ámsterdam llamado Joselito para redondear mi presupuesto de compositora free lance (¿o viceversa?).
Fuera de mi circuito habitual, la mayoría de la gente no tiene idea de lo que es la música contemporánea. No sabe ni que existe. Las reacciones de mis compañeros del bar que entraron en mi página Web fueron variadas (aunque similares en el hecho de que nadie tiene la más pálida idea de lo que es la música contemporánea). A algunos les encantó y quieren saber más (los que escuchan música tecno están de alguna manera más cerca). Otros creyeron que había un error en la página Web y que se había roto la computadora (sic!). A otros se les esfumó esa capa de admiración que crearon cuando se enteraron de que era compositora y ahora me miran como si fuera una charlatana.
La cantidad no es para mí un indicador de nada, sólo de mucho. Lo que si creo es que algunos -no importa cuantos- vivimos en un mundo mucho más pequeño aún de lo que creemos. La mayoría de la gente no sabe ni que la música contemporánea existe.
boomp3.com