viernes, diciembre 21, 2007

Macedonio

Empieza una discusión cualquiera en una casa cualquiera pues llega un esposo cualquiera y busca la sartén ya que él es quien sabe hacer las comidas de sartén y ésta no aparece. Crece la discusión; llegan parientes. Se oye un ruido. Sigue la discusión. Se busca una segunda sartén que acaso existió alguna vez. El ruido aumenta. Tac, tac, tac. No se concluye de esclarecer qué ha pasado con la sartén, que además no era vieja; se escuchan imputaciones recíprocas, se intercambian hipótesis; se examinan rincones de la cocina por donde no suele andar la escoba: Tac, tac, tac. Al fin, se aclaró el misterio: lo que venía cayendo escalón por escalón era la sartén. Ahora sólo falta la explicación del misterio: el niño, de cinco años, la había llevado hasta la azotea, sin pensar que correspondiera restituirla a la cocina; al alejarse por ser llamado de pronto por su madre, después de haber estado sentado en el primer escalón de la escalera, la sartén quedó allí. Cuando trascendió el clima agrio de la discusión conyugal, la sartén, para hacer quedar bien al niño, culpable de todo el ingrato episodio, se desliza escalones abajo y su insólita presencia a la entrada de la cocina calma la discordia.

Nadie supo que no fue la casualidad, sino la sartén. Y si es verdad que puede haberle costado poco por haber sido dejada muy al borde del escalón, no debe menospreciarse su mérito.

Macedonio Fernández, Obras completas, tomo VII

(Buenos Aires, Corregidor, 1987)

lunes, diciembre 17, 2007

Autoreferencial

Mi música añora una infancia donde jugabamos con calculos matematicos de una manera brutal y salvaje. Es esa infancia de la musica occidental cuando las estructuras albergaban materiales profusamente expresivos y exhuberantes. Un mundo en el que la geomotría, la proporcíon se mezclan con la concepción vital de las cosas. Una cosmogonia musical hecha de ciencia y sentimiento.
Mi música añora una infancia donde eramos uno: la estructura, la sensualidad de la musica, el humor y la vida de los hombres alrededor de la música. Todo sentido y trascendente.

Que deberia mejorar?
La tecnica. El contrapunto. El construir formas musicales en el tiempo de forma mucho mas consistente.
El conocimiento de la materia, cosa que hago mas y mas, pero ahora más en funcion de la forma (no solo en funcion de si misma que es lo que me esta absorviendo hasta ahora).
Y dejar que las cosas sucedan sin forzarlas.

lunes, diciembre 10, 2007

Piet-Jan van Rossum

"The music in The informer [by John Ford] often gets interrupted bluntly and suddenly, in mid-phrase producing a silence which the subsequent dialogue resonate strangely”
Michel Chion , “Audio vision”.

Esta cita de Chion me recuerda la música del compositor holandés Piet-Jan van Rossum (aire fresco en estas tierras!!) , y su pieza para ensamble y cinta "Attendre longtemps, je suis sans identité..." tocada por el Ives ensemble. La cinta, que acompaña al ensamble, está construida con sonidos básicos, de sinusoides, clicks y bandas de ruido. Lo interesante no son los materiales que usa van Rossum - que son básicos - sino la manera que articula la cinta con el ensamble instrumental: varias veces, en la mitad de “la frase musical” la cinta se detiene abruptamente. Suena a error. Pareciera que uno de los músicos hubiera desenchufado sin querer el aparato de audio.
Esa fractura produce un efecto de percepción notable ya que en un doble movimiento pone en evidencia la continuidad en la que veníamos sumergidos y plantea una expectativa a futuro.
Pero lo más interesante, es que pone hace visible la convención de la puntuación musical utilizada en el resto de la pieza y la gramática de lo previsible de la música en general, donde todo cortésmente se anticipa, se muestra y se despide, (varias veces si es posible) siguiendo las reglas de cortesía de la condesa Eugenia de Chikoff.

martes, diciembre 04, 2007

Multipanty

También podría llamar este texto el desvanecimiento de las disciplinas artisticas en el siglo XXI e inmediatamente me catapulto a un futuro dentro de 200 años donde la categorización de las distintas ramas del arte es la expresión particular de un pasado extinguido.
Tengo una percepción un tanto contaminada de este tema ya que vivo en Amsterdam, una ciudad que se caracteriza por la "mezcla per se", la fusión (generalmente irresponsable) de culturas, lenguajes, disciplinas, ideas, falta de ideas, etc. Una ciudad-bazar.
Los trabajos que vengo viendo de gente de distintas generaciones, ya sea estudiantes de las escuelas de arte, pero también de artistas establecidos, son propuestas que generalmente están rascando el borde de la categoría artística al que pertenecen. Los bailarines actuan y cantan, los músicos se mueven en escena; la música en forma de objetos sonoros o electrónica forma parte sustancial de las instalaciones visuales. Todos quieren (queremos) escapar un poco a ese mas allá multifeliz. Nadie es profeta en su propia tierra.

No quiero discutir sobre la multipanty que nos envuelve a todos desde los 60, sino sobre esta tendencia que veo, -y que tambien me identifica-. de pensar el propio lenguaje desde el borde de la disciplina, como por ejemplo pensar la música desde el cine, la danza desde lo formal en la música contemporánea, etc, etc.
La disolución de las categorías y el reinado del concepto "en sí" serían dos aspectos del mismo movimiento. Las mismas ideas pueden funcionar en distintos aspectos de esa sinestesia de los lenguajes artísticos : un concepto se puede “ver”, u “oir' u “leer, etc. y las obras se vuelven más “abstractas”, más despojadas de la disciplina pero no necesariamente más amateur.
También esta desestructuración de las disciplinas, esta vuelta al multihombre renacentista, lo veo como un acto político en contra de las instituciones artisticas anquilosadas, como las sociedades de conciertos, galerías de exposición, las escuelas de arte en general, etc, que forman circuitos cerrados petrificados y son cada vez más una expresión totalmente conservadora de un arte del pasado - (perdón que me fuí un poco por las ramas pero tenía ganas de decir esto último).

miércoles, noviembre 28, 2007

En la cocina, poema de Joaquin Gianuzzi



















Picando ajos y cebollas

en mi cocina de surrealista privado

aventuro una ración

de ricas posibilidades, como empezar de nuevo

a partir de una vida arruinada y un huevo fresco.

Todo esta aqui de pronto:

el conocimiento y el condimento,

el universo y la salsa.

Soy una turbia mezcla cultural de manos y cacerolas

con un grito parado en el centro

de la llama del gas,

llamando a todos para que vengan a comer;

ofreciendo

con una respetuosa reverencia

una pizca de sal y una gota de aceite

al dios de una nueva oportunidad.

viernes, noviembre 09, 2007

?

Estoy escribiendo una obra para tres trombones y linternas mágicas ( imágenes en movimiento -en vivo- proyectadas en una pantalla). Decir escribiendo es una metáfora ya que estoy trabada. No estoy escribiendo nada. Pensando en círculos.

Día 19, 24, 25

Lo primero que se me ocurre es seguir la imagen con la música (algo así como mímica o una palabra peor, “mickymousing”). Iñigo Giner, un amigo compositor, bien dice que las relaciones entra la imagen y el sonido puede ser de sincronicidad, pero que esta relación de sincronicidad puede ser más compleja o más interesante que la traducción inmediata. Por ejemplo, el escribió una pieza, “De retórica II” para ensamble y cantante donde la soprano abre la boca para cantar y no emite sonido, pero se escucha el resto del ensamble.
Sé que en algún punto, el comentario de Iñigo me va a pegar pero por el momento la hoja sigue en blanco.

...

Día 27, 28, 29

Vi horas de videos de Norman McLaren para estudiar las relaciones entre la imagen y el sonido, sobre todo cuando el compone la propia música escrachando y dibujando sobre el film. Aprendí que las soluciones más simples son las más efectivas. Pocos recursos de la imagen y del sonido son mas poderosos que la acumulación de recursos.
Mi imagen es compleja, está definida (no puedo cambiar mucho) y tengo que escribir para tres trombones... Aunque la lección es valiosa.
Vuelvo a la hoja en blanco.
...

Día 31

Empiezo a preguntarme cosas desde otro ángulo. El porqué de los trombones no me lo puedo preguntar, porque no fue decisión mía la instrumentación, ya que el encargo vino así. Entonces me pregunto que aspecto, que rasgo de identidad del trombón (de tres) me gustaría resaltar en la obra, para que sea una obra para tres trombones y no tres otra cosa (no voy a decir “idiomática” porque nunca se sabe el idioma que puede llegar a hablar un instrumento).
Se me ocurre lo obvio: el glissando, los colores de las distintas sordinas, todo tipo de técnicas extendidas, etc.
...

Día 1

Generalmente las obras se me ocurren instantáneamente: me asalta una idea y después es cuestión de irla desarrollando por meses. La "idea" siempre viene con un entusiasmo, un enamoramiento, una curiosidad a develar.
Por ahora la hoja en blanco.
...

Día 3

La imagen tiene una historia, un texto de Borges. Decidí no utilizar el texto y trabajar solo con la secuencias de imágenes (que sí se remiten al texto). No quiero utilizar la narración de la historia agregando una dimensión literaria al problema de la imágen y el sonido.
Pienso además que en lugar de abrir preguntas, debería cerrar posibilidades, partir de una premisa clara... pero cuál?
...

Día π


Leo el artículo de Gerardo Gandini “Reflexiones sobre el oficio del componer” y me voy a dormir.

http://www.myspace.com/gerardogandini

lunes, octubre 29, 2007

Tip N°1


Para preparar los armónicos naturales en el piano, buscar el armónico deseado y presionarlo sosteniendo un palito de madera desde la cuerda (posición del armónico) hasta la tapa del piano. De esta manera la fundamental prácticamente no se escucha y el armónico suena más “redondo”.
Lo aprendí de Jorge Diego Vázquez. Gracias! El dice que los palitos para armónicos se compran...

domingo, octubre 21, 2007

Las infinitas posibilidades del agua

Estoy trabajando en una pieza para tres trombones y linternas mágicas, con las póstumas imágenes de Ida Lohman.
Tengo las linternas en casa, me arme una cámara oscura en mi habitación, para terminar la pieza que comenzamos juntas.
La pieza esta basada en elementos acuáticos (es una interpretación del cuento de Borges, “Animales de los espejos” - del “Libro de los seres imaginarios”). Ida construyó peceras diminutas (llenas con agua) que se colocan entre la lente y el foco de las linternas mágicas.
Lo que se proyecta sobre la pantalla gigante es el agua contenida en las peceritas y todas sus metamorfosis: objetos que caen en la pecera, burbujas sopladas con una pajita, pompas de jabón, fluidos de colores inyectados en el agua, sal que se disuelve ante nuestros ojos, etc, etc, etceterísima.
Cabe recordar que en las linterna mágicas, todo lo que baja en la pecera, sube en la pantalla, y lo que va izquierda-derecha es opuesto en la proyección. Ejemplo: si echamos sal sobre el agua, en la pantalla la sal cae de abajo hacia arriba, por lo que cualquier simple procedimiento tiene una mecánica a nuestros ojos, completamente inédita. Los elementos cotidianos se vuelven extraños por la diferida ley de gravedad y por la magnificación de los lentes.

Pero este texto, titulado “Las infinitas posibilidades del agua” no es una alabanza a las linternas mágicas y a sus posibilidades sino todo lo contrario.
Es una critica a “las infinitas posibilidades” y que hacer con ello.

Cuando uno empieza a trabajar con las linternas, dice Guau! ¡Mirá ese conglomerado de burbujas de jabón! ¡Cuántas posibilidades de formas y combinatorias! ¡ Es imposible encontrar un patrón! ¡Qué fuente de infinitud en mi propia pared con el mismo jabón de lavar los platos! ¿Qué música voy a escribir? ¡Si ya todo esta ahí!
A lo largo de los segundos nuestra atención decae... esas infinitas posibilidades se vuelven más finitas, y después de un par de largos minutos, las dos o tres posibilidades se vuelven nada más que “jabón” . (Me recuerda a los problemas de la música electrónica, tema para otro día) y la pregunta se presenta nuevamente: ¿Qué música voy a escribir?

Otro tema es el control: las burbujas hacen lo que quieren. Pero “lo que quieren” es más o menos siempre lo mismo. Cualquier acción artificial sobre ellas es “forzada” y más que “manipular” las burbujas hacia el campo de la abstracción matemática, nos llevan al indeseado territorio del “bricolage” .

¡Qué dilema!

Pienso en los pioneros de la animación Norman McLaren, Oskar Fischinger, Víctor Iturralde que trabajaban con materiales hiper restringidos: rayas y puntos.
Los mejores cortos de animación en mi opinión son los que tienen materiales más reducidos ya que así se tiene más espacio para la construcción y el diseño.

Por eso es linda la lección de Nono en su cuarteto de cuerdas “Fragmente...” donde los materiales están prácticamente en proceso de evaporación, y es ahí donde el compositor puede construir estructuras más complejas (recomiendo escuchar la obra en vivo! ya que no tiene nada que ver con la corporeidad y “consistencia” de las versiones grabadas)

Creo que la relación entre los materiales y la forma es siempre la pregunta.

sábado, octubre 06, 2007

Un mundo mezzo-piano

Hoy fui a un concierto de musica barroca en el Concertgebouw de Ámsterdam, del talentosísimo director argentino Adrian Rodriguez van der Spoel, el increíble gambista Paolo Pandolfo y el super ensemble Holland Baroque Society (no me alcanzan los adjetivos!!!). Tocaron exquisiteces de Marais, Lully, Couperin, Valente y un aluvión de canciones de diversos autores además de improvisaciones.
La música que tocaron está en un rango dinámico reducido pero todo se escucha perfectamente. El concepto moderno de forte es imposible para las posibilidades técnicas de estos instrumentos: laúdes, cuerdas de tripa, clave, voz cantada sin vibrato, etc.
El universo de percepción entre lo suave y la nada no es solo una cuestión de volumen, sino abrir la percepción a otros parámetros, como tantos compositores de siglo XX demostraron. .
En la música barroca, es interesante en lo tímbrico la convivencia de “la nota” con “el ruido” del frotado de las cuerdas y los distintos ataques de los arcos. Es maravilloso cuando el gambista toca la cuerda grave, esa cosa tan ruidosa y áspera, que además tiene altura.
Hay también parámetros expresivos ligados a la intensidad, por ejemplo frases que en un diminuendo se desvanecen en el silencio, con los músicos sólo haciendo la mímica al llegar al final del rango. Tiene poesía y también humor.
Nuria Schoenberg una vez me dijo en relación al cuarteto de su esposo Luigi Nono “Fragmente, Stille an Diotima” que “el mundo se había vuelto muy ruidoso”. En mi fantasía pienso que el mundo barroco era mezzo-piano.

miércoles, octubre 03, 2007

Técnicas extendidas


“It turns out that much of what I thought was new is a two-thousand-year-old tradition! As far as can be determined, the aboriginals have been using many of these new sounds for centuries”
Stuart Dempster- “The modern trombone”

Dempster en su libro también dice que el cantar y tocar simultáneamente en el trombón posiblemente se hacia a comienzos del 1800.

Mas que descubrir los sonidos, creo que un compositor inventa un nuevo contexto donde los mismos sonidos tienen un significado diferente. Me gusta pensar las técnicas extendidas como técnicas extendidas de la percepción más que de las posibilidades técnicas de los instrumentos.

domingo, septiembre 30, 2007

Ida Lohman

Ida Lohman died last Tuesday, at 46. She was (is) a visual artist devoted to magic lanterns. Her special sensibility could transform simple quotidian materials into very magic images. She used to collect little papers, transparencies, little plastic toys: all these little things were transformed into incredible images in a super example of low tech multimedia.
It was nice to go for a walk with her, because she was constantly finding lot of things in the street for her magic lanterns. You could see how packages of cookies, eggs, straws, crystals, were becoming something extremely abstract and beautiful through the machines.
For the last projects she loved to work with live musicians- that is the way I met her. I will miss her.

http://www.musiscoop.nl/

sábado, septiembre 22, 2007

...

Estoy mortalmente aburrida del mundo de la música contemporánea. Para mi ser compositor es otra cosa.
Recuerdo cuando trabajaba en las obras de teatro en Argentina, cuando era mas chica. Recuerdo la intensidad, el sentido profundo de las cosas. Y eso me pasa muy pocas veces en este mundo profesional. El mundo de la música contemporánea (en Europa) es muy marketinero. Es difícil salirse de la raya, hacer algo distinto. El riesgo ya está instituido, lo experimental es lo previsible. El músico profesional es una mezcla de desconocimiento del pasado y miedo del futuro.
En Europa es difícil escaparse de las categorías de inmigrante profesional-indio dodecafónico, de alemán adquirido (todos queríamos ser Lachenmann), o de Cage de maceta. Dejémoslos en paz, que ellos ya hicieron su parte.
Necesito otro mecanismo de acción, crearme otro entorno (mucha gente que llega a este punto, se dedica a la improvisación como símbolo de liberación), necesito instaurar otra posibilidad de las cosas sin irme a vivir al campo.

No tener alma de ejecutante

…sin carecer de naturalidad, les falta naturaleza. Chateaubriand.

Guy Livingston, un pianista muy especial, con muchos recursos musicales y actorales me pidió que escribiera una pieza para piano de 60 segundos para un DVD.
Pensé en escribir una pieza coreográfica para el piano, claro, y el pianista.
Me enfrento a algunos problemas. No quiero, como hice en otras piezas, pedirle al pianista que “haga que toque” o “haga que no toque”. Quiero eliminar el teatro de la pieza. El teatro inducido.

No tener alma de ejecutante. Encontrar, para cada toma, nuevas maneras de condimentar lo que había imaginado. Invención (reinvención) inmediata.
Robert Bresson

domingo, septiembre 02, 2007

Todo lo que no

“Todo lo que no”- examen final de composición de Abel Paul- Conservatorio de Ámsterdam-
24/05/07
Estuve en el examen final de un compositor español llamado Abel Paul. El concierto fue la presentación del escritorio de un compositor, el escritorio de Abel. Se escucharon borradores, estudios, trozos de pieza desechados, bosquejos, así como también algunas piezas acabadas, como la pieza para ensamble de cámara y soprano que lleva justamente el nombre de “Unfinished”.
El concepto de proceso- de inacabado- se hizo presente de muchas maneras diferentes a lo largo de la noche: por ejemplo en "Mecánica de vuelo" una pieza para piano (en realidad para "pianista"), el intérprete desliza sus manos sobre el teclado pulsando solo algunas de las tantas notas que están escritas en la partitura; el tocar del pianista es constante, mientras que el sonido eventualmente se escucha o no.
Otro de los temas presentes en este “cuaderno de compositor” y relacionado con la idea de proceso, de inacabado, fue la reflexión acerca de la idea de adentro y el afuera de una obra, presentadas como contrapartidas inseparables a la manera de un bajo relieve. Los conceptos de adentro y afuera fueron trabajados desde distintos ángulos a lo largo de la noche: adentro y afuera de la tradición, adentro y afuera del escenario, tocar adentro y afuera de los instrumentos musicales, adentro y afuera del rango audible, adentro y afuera de lo que es una obra terminada.
La periferia de la música, “el afuera”, como por ejemplo el aire de los vientos, el ruido de los arcos de los violines, el sonido de los pedales del piano, se contraponen a las cuidadas texturas instrumentales compuestas por Abel, o “el adentro” del instituido mundo clásico.
El adentro y el afuera también del escenario, con sonidos inesperados de músicos tocando en bambalinas crearon no solo cierta sorpresa sino nuevas relaciones gramaticales entre los instrumentistas ubicados en ambos espacios: lejos/cerca, fuente /eco, nítido/borroso. ¿Vacío el adorno o adorno el vacío? es el sugestivo título de una de las piezas para ensamble presentadas en el concierto.
El concierto funciono como un museo: fue el lugar donde encontrar todas estas obras inacabadas, en proceso de composición o tal vez de extinción. Me gusta pensar que todos estos trozos de piezas se terminan de construir en la imaginación de la audiencia, como parte última del proceso de la composición.

viernes, agosto 31, 2007

Notas pampeanas

Estuve de vacaciones en Argentina (vivo en Holanda hace cinco años) y encontré viejos textos que escribí en el año 1999. Son textos sobre música, la pampa y la nada. No soy especialmente una persona folklórica (en realidad nada), pero se me pegó la metáfora-estampita del país en esta visita (¿será la distancia, la edad? ¿el dulce de leche que no me gustaba?)

I

Aguardábamos como si fuera a suceder
de un momento a otro
Pero la música no llegaba.
Los músicos se cansaron de tocar
y se fueron.
Sobrevino la oscuridad
y todos nos quedamos dormidos.
Algunos la recordaron a la madrugada.
Tal vez era nada.
Despertaron la memoria .
Reconstruyeron el sueño.
Buscaron en los lugares habituales
y en los otros.
Y mientras se preocupaban
la música llegaba
de cualquier parte.

martes, agosto 21, 2007

About notation

I like to think about music (I am talking about written music) as an object which regenerates itself every time it is evocated. Different from other arts where the physical object previously exists, in music the work of art “pops up” every single time music is performed, following the recipes of a score.
Music chooses a foreign language to express itself that is not sound waves but rather graphical signs. This synesthesia, that is when one type of stimulation evokes the sensation of another, prints to musical thought an ambiguous feature, ambiguity understood as fragility and strength at the same time.
We know that the history of western music was always dancing together with the history of musical notation: one generating the other in an indivisible dialectical relationship. Musical notation is not only a tool to preserve "the right sound waves in the correct order" but a way of thinking and creating music from a different perspective, being both a "registration and generation machine at the same time". Notation is in this way a kind of “arena” which allows music to be thought constantly in diverse and flexible ways, being this imperfect-perfect, defined-undefined, precise-imprecise double sided coin, the right scenario for the abstract condition of music.

Luigi Nono "La lontananza nostalgica utopica futura"

jueves, agosto 02, 2007

Musas

Estoy trabajando esta semana en Santa Fe, Argentina en la Universidad del Litoral en las V Jornadas de Música Contemporánea. Escribí una pieza llamada “El libro de los gestos” para el ensamble Musas cuyo director es Jorge Diego Vázquez.
Es un ensamble de mujeres, muy jóvenes, todas estudiantes de la Universidad del Litoral. Algunas hace muy poco que estudian el instrumento, y están aprendiendo las técnicas clásicas y contemporáneas a la misma vez (muchas veces las técnicas contemporáneas primero).
El repertorio del ensamble es mayormente música argentina contemporánea, y muchas obras son compuestas especialmente para ellos.
Trabajar con estos músicos es una experiencia muy profunda, ya que todos tienen una curiosidad infinita y son capaces de probar por horas diferentes posibilidades del arco en la cuerda del cello para medir la gradación de ruido (horas significa horas!).
La disposición al trabajo es absoluta, y es claro que aman la música contemporánea. El director del ensamble, el joven compositor Jorge Diego Vázquez, esta haciendo una obra maravillosa, porque no solo abre el mundo de las técnicas de la música contemporánea para estas músicas, sino que evidentemente les contagia un entusiasmo enorme por tocar y aprender la música que se hace ahora.
Trabajar con ellas es para mi lo que siempre pensé que era hacer música: un proceso creativo profundo, de búsqueda, de riesgo pero sobre todo de intensa alegría.

Ensamble Musas.
Director musical : Jorge Diego Vázquez
Directora artística : María Misael Gauchat
Integrantes: Natalia Carelli, flauta; Ivana Papini, clarinete; Iliana Muzzio, saxo alto; Viviana Dupertuis, violín; Patricia Hein, violoncello; Maria Misael Gauchat, percusión; Alejandra Bontempi y Mariana Pretto, pianos y teclados.

imágen: Patricia Hein cantando dentro del cello en mi pieza "El libro de los gestos".

viernes, mayo 18, 2007

La espontaneidad convencional

Para mi la división entre improvisación y composición es una disyuntiva falsa. Yo creo que composición tanto como la improvisación no definen un resultado sino un proceso. El lugar común nos dice que la improvisación tiene que ver con mecanismos mas “espontáneos” o que involucran acciones en tiempo real, mientras que la composición es un proceso mas reflexivo que mayormente implica la escritura. Hay muchas gradaciones en lo que es la improvisación y composición. Hay compositores que hacen un proceso espontáneo del acto de la escritura e improvisadores que investigan sus materiales y conceptos de forma mas concentrada que muchos compositores.
Para mi mas que definir el proceso, es mas fácil hablar del marco donde las cosas ocurren: cuál es la idea musical que define las reglas del juego, y los medios para que el mensaje sea claro, ya hablemos de improvisación barroca o de música india.
Por eso mas que de los procesos, es mas claro hablar de los conceptos, de las ideas musicales y luego desde allí, definir mecanismos de acción (escritura, semi-escritura, instrucciones, acciones etc.).
Yo creo que la “espontaneidad total” es generalmente muy convencional, y que madurar un lenguaje, un estilo, es una tarea de toda la vida. Si esto se transmite en una partitura o en un acto en tiempo real, depende de las características de la música. Que más da! Lo que hay atrás es lo que cuenta.
En mi pieza "La Magia" para percusión y arpa, los instrumentistas hacen música con agua, metrónomos, arvejas, papeles abollados, etc; es decir elementos con un alto grado de indeterminación. Ocurre también que el traspaso de arvejas de un vaso a otro, así como otras acciones teatrales, está escrito en una partitura. Me gusta trabajar en esos bordes.
http://www.ceciliaarditto.com/projects/opera/music.html

lunes, mayo 14, 2007

Espiar en la web

Es extraño publicar cosas en la web. Es como un espacio íntimo a la vez que expuesto. Como las casas en Holanda, que no tienen cortinas y se ve practicamente todo el interior. Uno podría mirar adentro, pero no lo hace, o trata de no hacerlo, porque se encontraría con un señor despatarrado en el sillón mirando la tele, en una pose que no pretende ser pública. Muchas veces tengo la sensación que el espacio web es algo parecido, entre lo público y lo privado.

Idea para una pieza nueva

La idea de la pieza es una pieza rizomática, antijerárquica, con múltiples puntos de encuentros en la maraña de la música. Estos puntos de encuentro también se dan en un espacio que es de índole teatral y en la filosofía de la pieza, se dan en un espacio de no-música, es decir en otro tipo de discurso. La pieza es el adentro y el afuera, como dos partes de la misma cosa. El positivo (el mundo del sonido) y su negativo, el mundo de los gestos.

jueves, abril 05, 2007

La Panaderia de Eduardo Kusnir

Dice Henry Bergson “Fuera de lo que no es propiamente humano, no hay nada cómico”. Los sonidos de “La panadería”, son sonidos “humanos”, que se corresponden también, a algún tipo de dramaturgia imaginaria. En la Panadería” cada sonido representaría algun tipo de personaje que se mueve en el espacio acústico. Cada sonido/personaje tiene rasgos definidos e interactúa con otros sonidos estableciendo situaciones que podriamos llamar narrativas. Casi se podría decir que los sonidos tienen un espacio visual, donde se pueden visualizar sus trayectorias e imaginar nuevamente la partitura gráfica que fue el punto de partida de esta obra.
En un plano de “dramaturgia” yo me imagino que uno de los sonidos es Stockhausen, otro Pierre Schaeffer, y otro Kröpfel, que como tres personajes electrizados, están conversando sobre música concreta, filtros y bandas de frecuencia. Y el espacio acústico podría ser un laboratorio de música electrónica de los 70, lleno de osciladores, inmensas computadoras cables, y alarmas. Que nostalgia!
Kusnir, con la misma herramienta construye la crítica y compone a la vez una música de índole poética: “La panadería” es una obra “bella”. De sonidos imaginativos, meticulosamente trabajados, la pieza es una profusión de ideas, y de citas. Citas de tango, de voces conocidas, y citas del género. Es interesante escuchar otras obras del repertorio electrónico después de escuchar “La panadería”, ya que todo se vuelve auto referencial.
La construcción de la forma en “La panadería” comprende un universo totalmente restricto, donde cada elemento cumple funciones muy específicas. El trabajo con el material está totalmente cuidado y nada parece librado al azar: la espontaneidad y la frescura de esta obra están basadas en un trabajo meticuloso, partitura previa mediante.
Pero hay en esta pieza un doble movimiento. Kusnir manipula el sonido en términos del propio género, y lo vuelve a la vez una crítica a la música electrónica y a los mismos procesos constructivos “desde adentro”, es decir desde su propio universo musical. “La panadería” es una obra maravillosa, una pieza clave en la música electrónica de los años 70 que me parece mucho más interesante ahora, con la adición de un elemento “retro”, que la potencia.
Un canto eléctrico a la imaginación..

miércoles, marzo 14, 2007

No es Sciarrino

Algunos comentarios acerca de "Casi cerca", una pieza mía para pequeño ensamble. El sentido mas epidermico de esta pieza es la idea de fragilidad. Esta pieza se trata de alcanzar el punto exacto antes de que el sonido se rompa, es tocar la música en ese borde, en esa tension. La obra hacia el final se disuelve, pero esto no es un “fade out” poetico. La pieza “se hunde”.
La pieza está siempre al borde de sucumbir cuando los timbres se quiebran y también cuando el fraseo se hunde en una textura, perdiendo el hilo. Pero no debe fracasar. Debe triunfar en el justo limite.

sábado, marzo 10, 2007

Juan Jose Saer y su música para ser leída.

El misterio de la forma hace aparecer esta novela de Juan Jose Saer “La pesquisa” como música ante mis ojos (tal vez mis oídos aunque escuchando de otra manera, como "escuchando con la memoria").
Hay dos historias entrelazadas, que comienzan siendo un contrapunto. Las bisagras entres estas dos historias es lo que me interesa por no decir, me abisma.
Estas dos historias (A y B) se presentan como bloques separados, luego conviven en un mismo párrafo, y luego en la misma frase, sirviendo una misma frase de pivote a las dos historias. Finalmente la historia A, digamos, termina develándose como una narración de uno de los personajes de B.
Este permanente cambio de ángulo entre las dos historias: contraposición, adyacencia, yuxtaposición e inclusión, me hacen pensar en una lógica puramente musical. Mas allá del contenido, el artificio esta puesto en la estructuración del relato.

martes, enero 09, 2007

Agua


Dear A: I was thinking in writing a piece for water. How to do that without being poetic or Japanese? Of course the water is a percussion instrument!

Enumeracion


• Como un hecho casual se convierte en simulación por medio de la repetición.
• Lo que esta bajo de la alfombra pasa a ser lo evidente. Si el backstage es la pieza, la pieza donde esta?
• La relaciones entre la imagen y el sonido. Robert Bresson. No darle al ojo lo que es para el oído y viceversa.
• Técnicas de montaje cinematográfico aplicadas a la música.
• Volver a rememorar un hecho textual, pero en otro contexto. La memoria de lo que vendra. Motivos musicales como premoniciones (concepto de Radulesku).
• La angustia de los objetos que se rebelan y resbalan. Buster Keaton en "El navegante" y Jerry Lewis.
• El retrogrado del serialismo integral bajo la lupa del cine. Técnica del rewind.

domingo, enero 07, 2007

Laberintos

—Un laberinto de símbolos -corrigió-. Un invisible laberinto de tiempo.
Jorge Luis Borges. "El jardín de los senderos que se bifurcan"

Quiero escribir una pieza que sea a la vez un laberinto, un laberinto en el tiempo que es la condicion de la música. La clave del laberinto es una canción, la canción del cartógrafo. En esta canción reside el secreto del resto de la pieza, en proporciones y movimiento de alturas. Todas las otras secciones son resonancias y traducciones a otros idiomas (la luz, el texto), de esta melodía. A veces los laberintos se entrecruzan ya que la linea temporal no es ni estatica ni lineal.
El cartografo dibuja los mapas, mapas del cielo, mapas de la tierra; mapas en diferentes escalas y con distintos materiales; mapas del pasado y del futuro, o mejor dicho, de los futuros posibles. Por lo que la pieza puede ser escuchada de atras para adelante o escuchada de diversas maneras.