domingo, marzo 15, 2015

Trayectoria

A medida que pasa el tiempo cuesta más y más pensar algunas cosas. Las cosas que ya se hicieron ocupan lugar en el imaginario personal, volviendose algo llamado "el propio estilo". Todo el mundo quiere encontrar su estilo, su voz, su manera de decir las cosas (en lo posible una "propia voz" que sea  fantástica y refleje lo -maravilloso- que uno es).
Ahora que pasa en verdad?
A medida que se encuentra "lo propio" uno empieza a responder a eso, y se empieza a reaccionar sobre la propia obra; lo nuevo entra necesariamente en auto-diálogo con lo anterior, ese "bagaje".
Auch, la difícil tarea del  no-tan-jóven-compositor.

...

Las palabras compositor, artista (guau!), obra, estilo,  trayectoria me suenan decadentes. Pero son las únicas que definen algunas cosas que hacemos: cierto tipo de actividad no utilitaria pero sumamente comprometida. El ego es un embole. La música y hacerla es valioso.


viernes, febrero 27, 2015

Espejito, espejito...

Cuando alguien te toca el corazón, la mayoría de las veces te toca el ego, un órgano muy sensible, que se disfraza de otras cosas para brillar. Perdonen el tono doctrinal... no les decía yo?

viernes, febrero 13, 2015

Carnaval

Ay el cine! Soy una cineasta disfrazada de compositora, disfrazada  de profesora de yoga, disfrazada de argentina en Alemania.

martes, febrero 10, 2015

Mejor no

Doble silencio

Mas de todo

Más o menos

Reloj

Cada segundo es irrepetible... 

Ensayo del error

El error como construcción. Tinta sobre papel.

El hilo, su sombra y su dibujo

3D

Ilusión

La velocidad de la luz

La propia película

Mirar una película literalmente. Mi próxima obra se trata de eso: lo concreto se vuelve tan concreto que es loco. 
Estuve en Vitoria, en el país vasco y vi una plaza que diseñó Chillida. La plaza está literalmente "emplazada" en un espacio tan reducido que no se puede ver, ya que no hay perspectiva; y si no prestás atención en una de esas hasta te caes en un hueco de su geografía privilegiada pero no tan hospitalaria. Es que todo está demasiado cerca! Por eso me parece una metafora grandiosa del ojo ciego que ve todo menos a sí mismo.

Voy y vuelvo y me pierdo muchas veces en mi propia geografía y sobre todo en las ajenas; cada vez me pasa más a medida que pasan los años; cuanto más amplio es el paisaje, más difícil de ver el dibujo. Pero la música, o lo que yo hago, que no se bien como se llama, sigue ahí; es como una brújula de verdad. No por el valor en sí mismo, ya que gracia a dió, lo valioso del arte es que es suntuario, sino porque es verdad, se siente verdad, se piensa verdad, pasa el tiempo y no cambia; es la pequeña cuota de absoluto que necesito para poder creerme el resto del mundo amablemente.