domingo, enero 25, 2015

Cadáver exquisito 4

Y la vida es tan loca como previsible. Cumplir los deseos en realidad  se trata de abrir la puerta a cosas que ya están ahí. Por eso el deseo es tan poderoso y  siempre verdadero, porque no hay escape. En el momento en que el deseo es lo suficientemente fuerte, las cosas están allí para constatarlo, porque en realidad siempre estuvieron. El deseo no hace que las cosas aparezcan, nos hace a nosotros plausibles de verlas. El deseo no inventa las realidades, las descubre allí donde estaban. Es muy difícil soñar con algo realmente muy lejos de nuestra orbita, y a aquellos que pueden hacerlo por lo general no les causa mucho placer. Por lo general nuestros sueños están en el barrio, son cercanos, limitados y pequeños. Algo muy lejano no entra en nuestra cabeza. Posiblemente si en la realidad de nuestro mundo, pero no en la percepción de él. Ir a un safari y cazar un león en  Africa es levantar el c… e ir.  Esa es la parte fácil. Todo el imaginario necesario para levantar el c… es la parte difícil. No se desea lo que no se conoce. Y eso es facilísimo de ver en los otros: es difícil, quasi imposible salirse de la propia realidad. Uno quiere lo que tiene, aunque sea una reverenda m... La realidad que uno es capaz de imaginar, con el corazón, con la mente, es la realidad que se vive. Las otras, aunque estén allí, maravillosas y listas para ser tomadas, no son concebibles y hasta despreciadas. Y ese es el costado esquivo del deseo. Por lo general la palabra deseo tiene una connotación positiva. Pero se desea todo. Se desea el dolor, la frustración, se desean las limitaciones y los abandonos.

Uno está siempre torciendo el resultado tratando de encajetar el deseo en un marco bonito. No nos creemos capaces de desear cosas negativas para nosotros aunque lo hacemos todo el tiempo. Así como tenemos el germen de construir una vida, una casa, escribir un libro, tenemos los mismos gérmenes de la destrucción: lastimar a nuestros seres queridos, y lastimarnos profundamente a nosotros mismos. Es un combo y una cosa incluye la otra ya que no existe el blanco sin el negro y el sonido sin el silencio. Y ahora viene la parte donde se dice que todo va a mejorar, pero no. En realidad todo lo bueno está allí si se puede aceptar. Filosofía de estaño dominguera. Internet es generosa y siempre nos da un lugarcito a todos. 

domingo, enero 04, 2015

La sombra y su hombre

El espejo y su doble
Estoy escribiendo una pieza para vinilo y pick up construida con sonidos residuales; más de lo mismo: ruido de la púa, zumbidos, scratches, estática, ruido del parlante. El vinilo tiene sonidos del tocadiscos previamente grabados que se mezclan con los zumbidos y scratches reales del tocadiscos en vivo (el reproductor tiene que ser un tocadiscos antiguo, a válvula, con ruidos y sorpresas); como resultado se forma un dúo entre el tocadiscos en vivo y su eco previamente grabado, en un juego de espejos acústicos (para expresarlo de una manera poética).  Los ruidos del vinilo previamente grabados suenan junto con las inesperadas ocurrencias del tocadiscos antiguo en vivo, siempre tan al borde de romperse, con sus ocurrencias tan inesperadas como previsibles en su nostalgia demodé.
La estética es trillada pero la idea del doble que se adelanta a su original es siempre fascinante: qué es primero si el original o la copia es imposible de decir, como si el original y la copia pertenecieran a dos dimensiones que se han desfasado y cobraron existencia propia, quasi simétrica. Y es en ese "quasi" donde está toda la gracia.  Como el actor que actúa de si mismo, el vinilo actúa de vinilo. Esta es una pequeña piecita tonta y filosófica a la vez. - Chupate esta mandarina Adorno! Y como frutilla de la torta, otra pequeña tontería que me llena de felicidad: apoyé una pequeña linterna  sobre el vinilo,  que cuando gira crea en la habitación oscura un efecto discoteque tan rudimentario como fascinante. Una obra para placer del filósofo y del bobo del pueblo. 

viernes, enero 02, 2015

2015

G.W.F. Hegel acerca del arte: una vez que éste perdió su función social (y religiosa) conservó su presencia como una forma vacía para la reflexión filosófica. Y, por cierto, el arte contemporáneo es una invitación constante a pensar en su propio estatuto artístico. 

En un mundo flexible y cambiante el sentido de las cosas cambia muy velozmente. Seguramente las genraciones pasadas tenian la misma percepción con respecto a su época. Pero la vida ahora es (en teoría) más larga. Vivimos muchos más años que nuestros abuelos, y con mejor salud, por lo que un "vida moderna" equivale a dos o tres vidas de las generaciones pasadas.
El nuevo desafio contemporáneo es reeditarse, vivir el momento histórico en una escena cambiante, o al menos, cambiante para nuestra modesta perspectiva de observadores longevos y a veces también creadores asiduos de -en el mejor de los casos- belleza y felicidad.
Cuando yo era chica, hasta que cumpli 18 años, no teniamos telefóno de línea en casa, e internet no existía; las computadores eran sólo accesibles para los ingenieros de la nasa o para el compositor multisubsidiado del primerísimo mundo. Era lo que distintos viejos repiten en cada época: otro mundo.
Cómo será el mundo dentro de 30 años?  Me gusta lo nuevo con locura, me da curiosidad y alegría. También me sigue interesando el pasado, pero eso, creo, es un rasgo de modernidad más que de la antiguedad. Hay una concepción equivocada que relaciona los eventos del pasado con la nostalgia, cuando yo creo que la mezcla de presente, pasado es un rasgo muy común de nuestra contemporaneaidad, esta de ahora, la que nos toca vivir. Ya mismo.
Ser compositor es diferente ahora de lo que era ser compositor hace 20 años. Y ahora no se bien que significa. Estoy perdida en la sociedad. Y si bien la actividad me gratifica, la falta de sentido me conmociona. Pero lo que creo peor,  es tener una idea de sentido de la actividad trastocada. Es patético, mejor dicho triste, ver como mucha gente se siente "un mensajero de los dioses" y no terminan siendo más que entretenedores sociales "de qualite".  No digo que no sea importnate la tarea. Digo que las preguntas han cambiado sustancialmente y a dónde nos llevará todo esto, mi dió!
La actividad se vuelve vacía y solitaria: es un acto cada vez más individual para un resultado cada vez más homogéneo, más parecido a lo que hacen todos los demás, en la China o en Banfield. En un mundo cada vez más individualista, todos hacemos mas o menos lo mismo, todos pensamos más o menos las mismas cosas. Valga la paradoja.











miércoles, diciembre 24, 2014

Naturaleza muerta

Cuál es la naturaleza de una obra es siempre la pregunta; cuál es su esencia, su verdad, su linaje. La respuesta muchas veces se define primero por lo que no es, siendo muchas veces las opciones desechadas mucho más bonitas que las que quedan; pero no se trata de mejor o peor, de lindo feo, de bueno malo, sólo que las cosas sean lo que tengan que ser. 
Entender de que va una obra es la clave: mientras que el resto va a ser un desvío, una decoración de navidad en pleno Junio.
Con los lenguajes musicales extendidos la pregunta de "la naturaleza" se complejiza. ¿Es teatro? ¿Es instalación? ¿Es un concierto para escuchar? Por lo general la respuesta está en el medio de las cosas. Pero un espacio que está entre las cosas no necesariamente tiene que ser indefinido: es un espacio de otra naturaleza pero consistente en su linaje. 
Ese es el gran problema que veo por lo general en las instalaciones que involucran audio (no me atrevería a decir música): o son una puesta ambiental que acompaña lo visual sin molestar demasiado o son un embole frito. ¿Por qué? Porque muchas de estas instalaciones están en un limbo conceptual, donde las cosas están definidas no necesariamente por una decisión tomada sino por falta de ella. La hibridación del espacio nada tiene que ver con la indefinición de una propuesta ya que estos mundos frágiles, inacabados, mixtos, deben encontrar su identidad poderosa y definida en la propia esencia: si son frágiles, que la fragilidad sea consistente, si son ambiguos, que sean ambiguos con muchas ganas... Apropiarse de los materiales, apropiarse de la estética y de las ideas (propias y ajenas que más da!) es lo que define cualquier trabajo artístico, desde una obra para doble orquesta hasta un mingitorio firmado por Néstor de Temperley.  Todas las preguntas descuidadas caerán en un colchón neutro de fórmulas trilladas que siempre estará ahí esperando con respuestas fabricadas desde el lugar más común posible. Lo que nuestra imaginación no toca lo absorve inmediatamente el sentido común. 
Hoy estoy  atravesando el insomnio con estas preguntas en relación a mi trabajo con los objetos. La primera inquietud que no me deja dormir es como ordenar la profusión de objetos en el espacio. Esta es la pregunta aparente, la primera y la más práctica si se quiere. Pero la pregunta detrás de la pregunta, la verdadera, es, cual es la función de esos objetos, su entidad y su cualidad.  Que los objetos se comportan como instrumentos musicales, no hay duda, pero también son objetos en un espacio visual. La idea (respuesta?) que me llena de belleza y de felicidad, es la definición de estas obras como piezas 3d, instalaciones performáticas, donde los objetos tiene comportamientos musicales pero a la vez están definidos en el espacio plástico. 

En mi trabajo el espacio es un espacio genérico. Son piezas-instalación que pueden dialogar, interactuar, adaptarse (o no) a diversos espacios concretos,  como un escenario, un edificio con una columna, una plataforma, un gimnasio. Obra para clarinete y ángulo de la pared en 45grados. Obra para violín, columnas y foco de luz; una exageración que no deja de ser un camino a explorar interesantísimo.
¿Cuales son los elementos genéricos del espacio, aquellos que tienen que existir para poder realizar la obra? La distancia, planos, alturas, las paredes, el techo, los ángulos y sobretodo la luz (la luz siempre recorta, define, inventa el espacio). El espacio como categoría plástica, esta definido por  los elementos que lo pueblan que como un negativo recortan el aire alrededor que los abraza en una especie de "envolvente plástica". Fondo y figura son entonces intercambiables: el hueco que hay entre las cosas es el dibujo del espacio y viceversaEn un dibujo típico, la figura troquelada de la distancia que hay entre la casa, el árbol y la nube es la definición del contexto, que como un huevo alberga a todas las cosas dándole sentido y dejándose dar sentido por ellas. Que sería de la casa, la nube y el árbol sin el “aire alrededor” que les dan forma de afuera hacia adentro.

Me hace inmensamente feliz haber encontrado una solución para sostener las las linternas mágicas y los objetos usando simples pies de micrófonos: el soporte (y hablo de soporte en la forma más concreta que hay, o sea, mesita, tarima, andamio, estructura) le da una entidad visual al proyector, lo perfila en el espacio, permite moverlo en  3d (arriba, abajo, en diagonal, girando… una maravilla) y además el proyector esta flotando en el aire conformando un objeto único, como un ojo con patas (me sale  el Disney con mucha facilidad). Por lo general en los conciertos las mesas para percusión, atriles, luces para leer, estuches, etc, ocupan un espacio considerable y todos pretendemos que son invisibles. 


La definición de esta música instalación, más allá de su acción temporal, se da también por el dibujo de las cosas entre si, ese hueco que queda entre los objetos.

Y me gustaría hablar en esta noche larga de la diferencia entre el espacio teatral y el espacio  “pictórico”, valga la antigualla.  El espacio teatral es dramático, es un espacio de acontecimientos narrativos: un espacio donde suceden cosas; por lo general el escenario funciona como contenedor de los actores, los muebles, el texto como una especia de vasija. 
El espacio “pictórico” es un espacio estático  ya que la narración es nula en términos dramáticos. Se establece sí otra dramaturgia diferente: la dramaturgia de la luz, de las proporciones, de las distancias, de los ángulos, de los materiales, de la geometría pura, aquella que alberga otras geometrías menores y distintas, siendo el universo no más que una sucesión de geometrías encastradas, espacios que contienen otros espacios, mundos complementarios que se incluyen unos en otros como muñequitas rusas. 

El espacio se vuelve conceptual: asi como la pintura abstracta habla de texturas en si mismas (lo verde no necesariamente colorea un árbol, es puro verde en sí), el espacio no necesariamente es un envase de lo que contiene, siendo por ejemplo un ángulo una entidad en si mismo y no el borde de un dibujo. El espacio se vuelve reversible: es contenedor y contenido a la vez.

Me gusta pensar que la música extendida toma no sólo  los objetos y los gestos alrededor de la música como parte de su lenguaje, sino que absorve también  el espacio que los contiene; un espacio que empieza a funcionar con la lógica de la música. La luz, los ángulos, las formas, la distancia entre las cosas, los volúmenes, las altitudes se transforman ellas mismas en partes de un instrumento musical que se va modificando con el tiempo. 


El gran problema de como ubicar las cosas en el espacio se convirtió en la hermosa solución de no pensar el espacio como si este fuera un contendedor; sino como un espacio vital que al igual que los objetos, absorve la lógica de la música y "canta".  La la la la. 

Me gustan mucho estas ideas. La música que estoy escribiendo es mucho más modesta que estas palabras; valgan ellas como una intención, una inspiración a futuro. 

martes, diciembre 23, 2014

35 mm

A los objetos hay que encontrarlos, no hay que buscarlos. Y si bien esto parece una verdad de budismo zen de almanaque, no por eso menos verdadera.
Me estoy volviendo loca buscando los materiales para mis películas caseras. Estoy probando miles de cosas, porque la señorita tiene una idea en la cabeza  y esta buscando el material adecuado usando el conocido método de ensayo-error, que en esta ocasión se reduce a error-error.
Y ahí salta el chino del almanaque señalando con el mismo dedo que señala la luna: hay que encontrar sin buscar. Sinó se convierte en una búsqueda sin fin (que no es la idea) y diría el chino, una búsqueda que tampoco tuvo buen comienzo. Pero que hago ahora en el medio de tanto rollo?  Martín Fierro diría que no hay que cambiar de caballo en el medio del río...  seguiremos participando.


Filmoteca personal en 35mm
Como nota optimista, bien a pié de página, quiero expresar mi eterna gratitud a todos los mercados de Holanda, reales y virtuales. Son mi escuela y mi fuente de inspiración. 


Ahora, volviendo a la espontaneidad de "encontrar", hoy me pasó una cosa hermosa. Tengo unas colección de proyectores de diapositivas de 35 mm, todos igualitos, unos 20. Tengo un pié de micrófono, normalito, altito.
Este modelo de proyector que yo uso, tiene una tuerca debajo... y hoy en un acto de iluminación me dí cuenta que el proyector encaja en el palo del pie de micrófono a la perfección, porque el pié de micrófono del siglo XXI tiene un tornillo exactamente del mismo tamaño que la tuerca del proyector de la década del 60, por lo que puedo dejar el proyector flotando en el aire, subirlo, bajarlo, girarlo, transportarlo fácilmente...

Felicidad pura y erotismo: el día que el tornillo calzó en la tuerca. 
Ahora volviendo al chino oportunista que valora los hallazgos por sobre todas las cosas, debo decir, que esos momentos de "encuentro" con cervezas y amigos incluídos, se dan generalmente luego de haber probado mil millones de cosas. Es muy claro en el yoga, el cuerpo no miente: cuando uno entrena incansablemente, por lo general el resultado a corto plazo es malísimo: nos duele todo, estamos duros, contracturados y las posturas se ven cada día peor. Pero, luego de un tiempo, todo ese trabajo realizado, el día menos pensado, florece de golpe y damos un salto importate en nuestra práctica. Hubieramos mejorado si en lugar de entrenar incansablemente, huberamos dormido la gran savasana? Claro que no!! Hay un momento de agarrar, que es generalmente cuando todo se escapa. Y otro momento de soltar, donde paradojimante queda lo que tiene que quedar. Las cosas caen bajo su propio peso.
Como nota al margen que desea ser un titular, ojalá que encuentre el material adecuado para una pelicula con puntitos que estoy pensando... me lo deseo de todo corazón... es que como son sólo puntitos, tienen que ser perfectos.

domingo, diciembre 21, 2014

Menos es menos

 A continuación una pequeña curaduría aleatoria sobre el tema de lo mínimo y lo cotidiano en imágenes encontradas en internet (imágenes en los post de abajo). 
Lo que me fascina de cada uno de estos trabajos, es la disposición de los materiales y su la puesta en escena. Si bien son trabajos muy diferentes, cada uno da cuenta del espacio de una manera particular, dialogando con las proporciones, el punto de vista, las dimensiones, la luz  y volviendo cada una de esas instancias parte fundamental de la composición: un foquito de luz, el pliegue del zócalo con la pared, el espacio y la perspectiva, el ángulo en que están apoyada las cosas, etc, etc. 
En  mi nuevo trabajo "Música concreta" lamentablemente tengo muchos mas objetos que en estos fantásticos ejemplos de sobriedad y síntesis; pero tal vez la necesidad de organizar tanta cosa me lleva  a pensar, que más que una puesta en escena de los objetos y de los músicos, necesito una curaduría. El espacio no es el espacio escénico sino el espacio de una muestra, de una instalación.  Tal vez ese también haya sido el espíritu de mis trabajos de los últimos diez años, pensándolo ahora desde esta nueva luz en una "retrospectiva" personal. 
El espacio del escenario me parece limitado y fragmentado. El tema de la cuarta pared, tan visible en los conciertos, se me antoja como una inspiración partida, como si los músicos estuvieran obligados a actuar en dos dimensiones y media (son tridimensionales pero siempre "de coté", como en las comedias de la tele donde un familión está sentado sumamente apretado en un sólo lado de la mesa para no tapar a la cámara que los filma). La idea de un espacio conceptual más amplio, más 3D me permite patear el tablero de la caja italiana y volver a ubicar los objetos en un ámbito no solo mas descontracturado, sino en un espacio que es de otra índole
Mis obras no son instalaciones ni improvisaciones y son eventos fuertemente performativos, que empiezan y terminan, que se tocan en vivo, que necesitan de pantallas y de lectura musical. La cualidad permormativa no significa que no pueda compartir un concepto de curaduría, de instalación más afin a las artes visuales en lugar de un concepto de "puesta" más relacionado con el teatro dramático.  
Me sigue inspirando la estética del (post?) minimalismo como el primer día. Estos trabajos encontrados en internet (reproducidos en los post anteriores) son muy diferentes entre sí. Hay además de diferencias de estilo, una marcada huella temporal, histórica, que diferencia enormemente los trabajos de la década del 70 a los trabajos de la actualidad. Los trabajos antiguos me resultan más poéticos, de alguna manera es un minimalismo más romantizado y más "formal en el sentido de la forma" y del encuadre. Los trabajos mas modernos me parecen que juegan de una manera aparentemente mas casual con los materiales (todo premeditadísimo, pero de un ángulo todavía más despojado si se quiere, como el foquito de Jason Dodge). El minimalismo todavía se la sigue bancando. Y valga el ready made de Ikea, que me parece un objeto encontradísimo. Ellos si que supieron hacer dinero con el despojamiento a ultranza, sobre todo el de los precios. Algunos pocos encuentran la fórmula del arte fuera del museo, en el mundo de las cosas, y se forran.  
...
Estos últimos años estuve viajando muchísimo, y armandome unas cuantas casas una atrás de la otra, en diferentes países; si bien por ahora viviendo en una casa fija con ropero y vajilla al tono, siempre estoy en una situación de tránsito constante,  por lo que no tengo más remedio que reflexionar sobre la liviandad y el despojamiento. Qué es realmente lo necesario pareciera ser mi pregunta cotidiana. Necesito en realidad esta olla de hierro de mil kilos? Voy a leer este libro? Otro par de botas? 2 kilos de papas, really? Me estoy volviendo más sintética, ayuda vivir en un quinto piso por escalera. Ojalá me sirva esta gimnasia para las obras. Sería como escribir, a la manera de Schumann,  con un peso inmenso en la mano de la pluma, para poder pensar en cada nota con sudor y lágrimas... es necesario? y ahí si me compro la olla de mil kilos. 

A lot

Encontrado en la web. No encontré los datos. Puede ser una foto de almanaque. A comparación de las otras, una sobrecarga de elementos, símbolos, simetría-asimetría y expresividad... el minimalismo no es fácil. 

Home sweet home


Jason Dodge x 2
Moderno y cancherísimo


Movie frame

Tony Conrad "YellowMovie" 1973
Vieja escuela. La poética del papel y el paso del tiempo. 

Instalación

Ikea  Riel con soporte "Mulig"  2014
Minimalismo pa' todos y todas